Alojamiento y Gastronomia en Kathmandú
Como suele pasar depende de la forma de viajar y del presupuesto de cada uno. Los que van en grupo organizado no tendrán problema y probablemente vayan a alguno de los grandes hoteles de la ciudad, al Yak & Yeti o al Shangrila . Su único problema es que están algo alejados del centro, pero por otra parte, la mayoría de las visitas irán incluidas y con guía, por lo que moverse no será difícil. Desde luego se trata de hoteles de lujo, con todas las comodidades exigidas a cualquier hotel occidental.
Para los que viajan solos y con presupuestos más ajustados hay una gran variedad de alojamientos en Katmandú. Lo primero que debe hacerse al llegar al aeropuerto y después de rellenar las formalidades del visado es coger el autobús o bien un taxi en su modalidad de prepago, comunes en Nepal, con precios fijos y que se pagan de antemano. No se deje seducir por las diferentes ofertas de alojamiento que irá recibiendo constantemente: van a comisión y no suelen llevar a los sitios más aconsejables.
Thamel sigue siendo la zona más frecuentada por los mochileros, con guest house y hostales casi en cada puerta. Quizás los más aconsejables dentro de un precio muy asequible sean el Madhuban Guesthouse y el Tibet Peace Guesthouse ambos que una muy buena relación calidad precio. Sin embargo la ventaja de estar justo en el centro también acarrea algunos inconvenientes, como el ruido y la presencia de algunos carteristas. Y a tan solo 10 minutos de paseo, saliendo del barrio de Thamel, se pueden encontrar alojamientos muy recomendables y sin estos inconvenientes. Así en la zona de Kanti Path esta muy bien el Tutsita GuestHouse, sobre todo si se puede coger alguna de las cabañitas que rodean el patio interior. Posee igualmente un muy buen restaurante. Y todo a unos precios bastante baratos.

En cuanto a la gastronomía, el viajero debe hacerse a la ida de que todas las comidas llevaran su buena ración de especias, como en toda Asia. Aún así, en los sitios más visitados por los turistas los nepaleses han aprendido a medir el picante que siempre acompaña los platos. El arroz es omnipresente y la mayoría de los platos son vegetarianos, aunque se puede encontrar buena carne en algunos restaurantes del centro. Vale la pena probar los Momos, una especie de raviolis rellenos de carne o verdura y que son una de las recetas más típicas.
Como siempre hay que mantener ciertas precauciones, como no probar la verdura cruda o el agua sin embotellar, aunque hay que señalar que la higiene en los restaurantes de Thamel ha mejorado en los últimos tiempos
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