Amberes, la ciudad de los diamantes

Situada en el corazón de Flandes, Amberes es una ciudad rica en Historia. Si su fundación se remonta al año 640 cuando San Amando fundó junto a unos cuantos monjes una iglesia benedictina, no fue sino hasta el siglo XI, dos siglos después de las invasiones normandas, cuando se le construyó una muralla que ayudó a la ciudad a desarrollarse. Ya en el siglo XV, la ciudad sustituyó en importancia a Brujas, constituyéndose en el motor económico de Flandes.
Amberes concentra actualmente el 85% de la producción mundial de diamantes en bruto. Tres Bolsas en las que cotizan más de 1.500 tiendas dedicadas a esta joya, y casi 35.000 personas trabajan y viven del mundo de los diamantes. El Museo de los Diamantes de Amberes es una de las visitas ineludibles de esta ciudad, con sus más de 1.500 piezas de coleccionista.
Pero Amberes, además, destila arte por sus cuatro costados. Ciertamente, no goza del carisma turístico, ni del embrujo o la nostalgia de sus vecinas Brujas y Gante, pero es un lugar en el que disfrutar de un buen paseo admirando sus callejuelas y monumentos.
El mejor punto de partida para recorrer el centro turístico es la Groen Plats, en la que confluyen las principales calles de la ciudad y donde el ambiente nocturno es más animado gracias a su espíritu estudiantil. Justo al fondo de esta plaza se alza la esbelta torre gótica de la Catedral de Amberes, con su sorprendente reloj dorado. Y, en el centro de la plaza, como no, la estatua de Rubens, su paisano más conocido a nivel mundial. Peter Paul Rubens es Amberes. Amberes es Rubens. Su obra se encuentra en cada iglesia de la ciudad, en muchos de sus monumentos. Cuadros como el “Descendimiento de la Cruz”, o su “Resurrección” pueden admirarse en dicha catedral.
La Catedral de Nuestra Señora es una de las más importantes iglesias góticas de Europa, aparte de ser la más grande y fastuosa de Bélgica. Datada en el año 1352, su emblema es su torre, de estilo gótico florido, con sus impresionantes 123 metros de altura y un carrillón de 547 campanas, que al sonar, desatan una suave melodía que envuelve a toda la ciudad.
La calle más turística de la ciudad es la Oude Koornmarkt, llena de restaurantes y bares, donde se puede degustar algunas de sus maravillosas cervezas belgas o el plato más típico de Bélgica, los mejillones con patatas fritas. En el número 16 hay un pequeño callejón medieval que no hay que perderse, la Vlaeykensgang. Y paseando entre bares, mesas, turistas y locales típicos de venta del famoso chocolate belga, llegaremos a la plaza prinicpal de la ciudad: la Grote Markt.
Es la clásica plaza del norte de Europa, amplia, soleada, empedrada y rodeada de edificios renacentistas. En el centro de la plaza está la estatua de Silvio Bravo, quien según la leyenda derrotó al gigante Antigon, al que cortó su mano para después arrojarla al río Escalda. A su lado, el vistoso Ayuntamiento de la ciudad, en estilo renacentista y con detalles italianos y flamencos. La multitud de banderas que visten su fachada, así como los remates dorados de su tejado le dan una vistosidad especial al edificio. Es, en suma, el lugar más llamativo de al ciudad para tomarse un refrigerio antes de continuar con nuestro paseo por la ciudad.
El Steen se encuentra en el “paseo marítimo” de la ciudad. Desde las escalinatas que nos suben a ese paseo tendremos unas vistas perfectas tanto de la ciudad como del río Escalda, que tanta fama le dió a Amberes y a su puerto. Andando, precisamente en dirección al puerto, nos encontraremos con su castillo, del siglo XIII, y actual sede del museo de la Marina.
Llegar a la ciudad es muy fácil, pues en Bélgica las conexiones son perfectas (muy al estilo alemán). Hay trenes que continuamente llegan a la ciudad desde Bruselas (Ver hoteles en Bruselas), Brujas y otras ciudades importantes. La distancia desde Bruselas es corta, apenas 50 kms y si se va en coche, no tiene pérdida alguna. Y en cuanto a las compras, lógicamente, lo más solicitado son sus chocolates, (ya que los diamantes se salen un poco de presupuesto). No os olvidéis de probar el praliné, porque es típico de aquí, ni tampoco algunas de sus famosas cervezas de abadía.
Amberes, la ciudad de los diamantes y un pequeño diamante en Flandes.
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Comentarios al artículo
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Fecha: July 18, 2007 at 1:40 pm
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2
Fecha: August 14, 2007 at 7:43 pm
[...] Se inauguran en Amberes los VII Juegos [...]
3
Fecha: November 30, 2007 at 10:51 pm
Interesting…
4
Fecha: May 21, 2008 at 2:43 am
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