Asia representa el continente más grande y más poblado del planeta, ya que abarca el 29.9 % de la superficie terrestre, donde habita casi el 60% de la población mundial, ubicada en el hemisferio oriental y septentrional.
También es llamada tradicionalmente Eurasia, cuando se tiene en cuenta que su parte occidental comprende parte de Europa, limitando al este del Canal de Suez, este de los Urales y al sur del Cáucaso, Mar Caspio y el Mar Negro.
Sus limites al Este son; el Océano Pacífico, al Sur el Océano Índico y en el norte el Océano Ártico, constituyéndose en una entidad física homogénea, que incorpora regiones y pueblos, donde la diversidad cultural la distingue.
Su concepto como continente en cuanto a su denominación con el nombre de Asia, representa una acepción netamente occidental, ya que no es aceptado o concebido por los países que la integran desde la antigüedad, debido a que se ven a si mismos en forma colectiva, considerándose totalmente independientes.
La etimología de la palabra “Asia” tiene sus orígenes en el Griego “Atia”, término concebido por el famoso historiador de la antigüedad, Herodoto (440 a.C), haciendo referencia a Anatolia, cuando escribe sobre las guerras persas.
Así el uso del término se hizo común en la antigua Grecia y posteriormente fue asimilado por los antiguos romanos, apareciendo en los mapas europeos como una burbuja enorme que se extendía hacia el este.
La riqueza de Asia difiere ampliamente entre y dentro de cada región, por un grupo de factores que así lo determinan como; su gran tamaño, variedad de culturas, ambientes, vínculos históricos y los sistemas de gobierno.
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