Asilah es ideal para improvisar. Para empezar, sus calles invitan a caminar sin rumbo y descubrir sus aromas, tiendas, y casas de fachadas blancas y azules, en un laberinto que pareciera diseñado para encantarnos.
Imagen Mazintosh
Asilah se conoce también como Arcila, una ciudad en la costa atlántica del norte de Marruecos emplazada junto a una colina junto al mar. Protegida por una muralla, la ciudad supo ser bastión de sucesivos imperios como parada comercial. En su costa, conviven la muralla con antiguos cañones, una torre portuguesa que domina la visual de la ciudad, un caserón hispano morisco, palacios y edificios que se adaptaron al turismo actual.
Imagen Pedro Lozano
La medina de Asilah, está integrada por casas blancas y las calles, están decoradas por obras de artistas, murales y pinturas. Asilah es una ciudad que por su esencia, atrajo por años a artistas y residentes europeos en busca de su lugar en el mundo. La ciudad posee su GalerÃa de las artes, además de numerosas tiendas y talleres de artesanos. Desde 1978 funciona el Moussem Cultural, creado como un refugio de artistas que en verano multiplica su actividad.
Imagen ruben i
El epicentro de la ciudad está en la plaza Plaza de Ibn Khaldoun, donde se suceden conciertos y se reúnen turistas y locales. La ciudad se completa con sus cafés, licorerÃas, el mercado tradicional de frutas y verduras y la actividad del puerto, sin olvidar el mar. El Atlántico baña las costas de Asilah y se aprecia mejor en la krakiya, un paseo que sirve como lugar favorito de los residentes para disfrutar al atardecer. Asilah es una ciudad que invita a distendernos en sus playas apacibles y su atmósfera pueblerina, siempre con la esencia del más tradicional Marruecos.



Comentarios:
Un Comentario al ArtÃculo: Asilah, una ciudad de Marruecos para perderse