Auckland, la capital de Nueva Zelanda, es una de esas ciudades que quizás sea mejor para vivirla que visitarla. Y no es porque una breve estadía vaya a decepcionarnos, sino todo lo contrario. Auckland, es sobre todo una ciudad donde se vive muy bien. Y los motivos para dudarlo verdaderamente son muy escasos.
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Para empezar, Auckland está considerada una de las mejores ciudades del mundo para vivir por su calidad de vida. En un ambiente cosmopolita, la ciudad es una urbanización cuidada al detalle en medio de enormes espacios verdes y una geografía privilegiada. El paisaje urbano se adapta a las formas onduladas de la costa, y se las ingenia para expandirse, entre conos volcánicos aún vírgenes que le dan un aspecto más verde a la ciudad.
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Al mismo tiempo, los habitantes de Auckland aprecian y mucho los espacios naturales y la vida al aire libre. La ciudad, cuenta con un índice de embarcaciones per cápita que supera a muchas urbes del planeta. Los parques, en el área urbana, son numerosos y extensos, entre ellos el Auckland Domain, el parque más grande de la ciudad con magníficas vistas al Golfo de Hauraki.
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Aukland, tiene a pesar de su más de un millón de habitantes, un ritmo tranquilo y ordenado que refleja el estilo de vida de sus habitantes. Si bien una ciudad abarrotada de cemento y desorganizada, sería imposible de imaginar en un entorno tan magnífico como el de Auckland, junto al Golfo de Hauraki, las costas onduladas, islas, playas y el verde del paisaje, lo cierto es que la ciudad parece realzar aún más la belleza de la zona. En Auckland, se respira, se ve y se siente una armonía difícil de explicar, y mucho más fácil de vivir.