Capítulo tercero: la chistorra La mañana del domingo todos padecíamos en mayor o menos grado cierta saturación estomacal, habíamos comido mucho y muy bien, platos sofisticados y complejos, dignos de los paladares mas exigentes. Parecía que un plato tan común como la chistorra quedaría lejos de satisfacer nuestro recién adquirido gusto por la sofisticación culinaria. ¡Ni mucho menos! Cartel del concurso Cuando llegó Andrea esperamos a.
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