Avenida de Mayo, un rincón madrileño en Buenos Aires.
La avenida de Mayo, es una de las más importantes vías de circulación de Buenos Aires. Pero además, es probablemente el eje simbólico e histórico de la ciudad. La avenida de Mayo nace y muere uniendo dos edificios emblemáticos del gobierno de Argentina: la casa Rosada, sede del ejecutivo, y en el otro extremo, con su imponente cúpula, el Congreso Nacional, sede del poder Legislativo. Pero el eje, es además un muestrario de arquitectura exquisita, que exhibe como ninguna otra el legado europeo y españolísimo de la ciudad.


Imagenes Maggellan / CommandZed
Quienes caminan por la Avenida de Mayo de Buenos Aires, probablemente sientan que se equivocaron de continente, y se sientan transportados incluso a la Gran Vía de Madrid. Sin embargo, con mirar en detalle, comprobaremos que estamos en la mítica Buenos Aires, la ciudad que exhibe cientos de estilos diferentes en cada barrio. Aunque la influencia española en Buenos Aires es inocultable, la avenida, tampoco esconde el estilo propio de la gran capital del sur, con esa melancolía indescriptible que envuelve sus calles, y el aroma a tango que se respira en cada rincón.
La avenida de Mayo es un paseo de unos mil metros de extensión, enterrumpido casi en la mitad por el cruce con la Avenida 9 de Julio, considerada por los porteños (residentes de Buenos Aires) como la avenida más ancha del mundo. El eje de la avenida delimita la via principal del centro histórico y une dos plazas de un gran valor histórico y emotivo para la ciudad: la Plaza de mayo y la Plaza del Congreso. La avenida de Mayo es un mundo aparte: abarrotada por edificios de estilo europeo conservados casi intactos desde principios del siglo XX, es un museo histórico a cielo abierto, repleto de construcciones notables patrimonio de la ciudad.

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Situada en el barrio de Monserrat, la avenida es el resultado de una ambiciosa intervención urbanística realizada por el Gobierno en la ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XIX: . Ambas son los lugares permanentes de las expresiones y manifestaciones sociales de Argentina. La avenida, fue concebida por entonces como la vidriera misma de la ciudad en su inserción al mundo, y tras una expropiación de inmuebles, fue abierta como una vena urbana inspirada en los bulevares de París. Creció a la par de tiempos de opulencia en donde la riqueza se volcó en edificios notables de estilo art nouveau, neoclásicos y eclécticos, con innegables influencias hispánicas, que no tardaría en ser reconocida en el mundo entero.
Sobre la avenida, se asientan teatros, cafés y galería comerciales históricas, con un legado español que en sus inicios, fue marcado por los numerosos restaurantes de comidas ibéricas, teatros de zarzuela, cafés madrileños y asociaciones ligadas a la colectividad de inmigrantes que llegaban numerosos, en busca de nuevas oportunidades. Conservada casi intacta desde entonces, es actualmente un reducto que sorprende a turistas locales y extranjeros por igual. Supone un viaje en el tiempo, incluso debajo de la tierra: el subterráneo (servicio de metro de Buenos Aires) es uno de los más antiguos del mundo, y circula por debajo de la avenida con estaciones y vagones originales que son una verdadera pieza de museo.

Imagen Bimurch
Entre los puntos destacados del paseo, son inevitables el café Tortoni, un café centenario cuna de historias de tango, poetas y escritores; el edificio Barolo, una torre también casi centenaria, por entonces el rascacielos más alto de sudamérica, las dos plazas en sus extremos, la Plaza de Mayo y de los Dos Congresos, el Cabildo, escenario de la primera revolución de Independencia del país y por supuesto, la Casa Rosada, sede del poder ejecutivo, y el Palacio del Congreso. La avenida de Mayo es un paseo ineludible, un viaje al pasado de opulencia y el legado europeo de Buenos Aires.
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