Avistaje de ballenas en Península Valdés
Tomando un bus en Puerto Madryn, una ciudad portuaria de la provincia del Chubut, Argentina, me dirigí hacia unos kilómetros adentro de las entrañas de Península Valdés: un pequeño pueblo llamado Puerto Pirámides.
Parece mentira que hace tan solo 15 años, Pirámides contaba con tan solo 100 habitantes, y hoy en día posee más de 500. Esto se debió a numerosos factores, y uno de ellos es el turismo que genera. Pequeñas casas con frentes de chapa observan el azul del mar de la pequeña playa. Nuevos restaurantes y cantinas abrieron estos últimos años, tanto como las empresas que se encargan de realizar una de las actividades más fascinantes de la naturaleza: el avistaje de ballenas.
Entré a uno de los puestos de dichas empresas para anotarme a la aventura y una mujer comenzó a explicarme de qué se trataba. En su tonada noté que no provenía de este país, y con sorpresa me contó que llegó a la Argentina hace unos años, y conoció este pequeño pueblo; y como muchos otros han hecho, se quedó a vivir allí, por amor a la naturaleza y la soledad del mar.
Tras aquella pequeña charla, la mujer me dijo que pasara en media hora, así reunían al grupo. Aproveché para caminar por el pueblo, entre sus casas y su gente. A penas unas pocas manzanas conforman lo que es Pirámides, porque el mayor protagonista en este lugar es el mar. Me acerqué a la orilla, compuesta por fina arena dorada, y pude divisar un ambiente único y armonioso: familias disfrutando del sol y tomando mate (bebida típica de Argentina y alrededores), compartiendo con amigos el espectáculo que la naturaleza brindaba. Y allí la vi: mi primer acercamiento a este mamífero gigante de las frías aguas: las Ballena Franca Austral. Serena, revoloteaba cerca de la orilla, mostrando sus grandes aletas y despidiendo fuertes chorros de agua. Nunca pensé que luego la podría ver aún más cerca.
Era la hora del embarque, de modo que me aproximé al puesto de la empresa de avistajes. Rápidamente nos pusieron los chalecos salvavidas y nos condujeron al semirígido gigante. Una vez arriba, un gran tractor nos impulsa hacia dentro del mar. La aventura estaba por comenzar. El guía a cargo comenzó a hablarnos sobre estos grandes cetáceos que pueblan aquellas aguas.
Imagen aoketun
No pasaron los 10 minutos, que nos encontramos con la primer ballena. Primero a lo lejos, pero una vez apagado el motor, curiosa se fue acercando hacia nosotros, como si de un show programado se tratara. De un instante a otro, la ballena se encontraba por debajo nuestro, despistando a toda la tripulación con sus cámaras fotográficas. Tras un fuerte chorro que casi nos empapa a todos, esta ballena comienza a nadar bordeando nuestra embarcación: un encuentro tete-a-tete con uno de los mamíferos más grandes del mundo.
Luego de esta visita, se aproximaron dos más, entre las cuales una era un cachalote (cría de las ballenas), que juguetón nadaba cerca nuestro pero sin despegarse del cuidado de su madre. La jornada transcurrió con un sinfín de apariciones de estos grandes animales, una experiencia única que jamás olvidaré. Durante el viaje, también pude observar otros habitantes del lugar: aves y lobos marinos.
Imagen aokettun
Tras una hora y media de avistaje de aletas saludando al cielo, chorros de agua por los aires, saltos impresionantes a lo lejos y tomas fantásticas, regresamos a la orilla exhaustos por el viento y el movimiento, pero felices por la jornada disfrutada, habiendo realizado una actividad que en pocos lugares del mundo se realizan.
Debido al gran turismo que estos avistajes generan, hay una determinada cantidad de empresas de avistajes que poseen el permiso de realizar los viajes, para garantizar el bienestar de la fauna marina, que cada año se acerca más temprano a estas costas. Solo basta con reservar con anticipación para garantizar la disponibilidad, según las temporadas. Por otro lado, dado que la mayor parte de los visitantes son extranjeros, los tours son guiados por personal bilingüe, de modo que ante cualquier duda no se tendrá inconvenientes.
Para saber más:
- Categorias: Argentina, curiosidades, lugares, Paisajes, Recomendaciones viaje, Viajes America



Comentarios:
5 Comentarios al Artículo: Avistaje de ballenas en Península Valdés