Benarés, la ciudad sagrada
2 votos

Benarés, la ciudad sagrada

“Más antigua que la historia, más antigua que la tradición, incluso más antigua que la leyenda, y parece el doble de antigua que todo ello junto.” Mark Twain (1896)

Benarés, Vanarasi para los hindúes es el ejemplo máximo de lo que a muchos les ocurre en la India. Sí a este país o se le ama o se le detesta, Benarés ejerce esta fascinación o esta repulsión multiplicada por diez.

Ciudad sagrada de la región hindú, no es una ciudad que se visite por sus monumentos, casi inexistentes, ni por su belleza urbana, se trata de un sitio bastante feo, sino por lo que representa, por lo que se ve en las calles.

Situada a 764 Km. al este de Delhi, la ciudad cuenta con más de 1.000.000 de habitantes censados, aunque su población real es desconocida. ¿La causa?: para su religión, cualquiera que muera en Benarés, junto al Ganges, alcanza directamente el último estadio dentro de la rueda de las reencarnaciones. Así que a la ciudad llegan centenares, miles, de enfermos para morir allí. Se puede uno imaginar que el ambiente no es precisamente el más alegre del mundo.

Y es que, además de lo ya señalado, las calles de Benarés son, sin duda, las más sucias de la India. Si las vacas campan a su aire por todas las ciudades del país, en Benarés aparecen por todas partes, peleando con los peatones por el paso en los callejones que forman la ciudad antigua. Y no solo vacas, la ciudad es una especie de granja, con todo tipo de animales en sus calles. Unamos esto al deficiente asfaltado (por llamarlo de alguna forma) de la mayoría de las calles, lo que hace que al llover, que suele pasar, el visitante tenga que andar sobre una especie de barro unido a sustancias que prefiero no imaginar.

Benarés es una ciudad de multitudes. En muchas ocasiones da la impresión de que no debe haber nadie en el interior de las viviendas. Sus habitantes viven en la calle, comen en ella, dialogan en ella y, más de una vez, trabajan en ella.

Hacia el Ganges

El punto más importante de toda la localidad es el río que la atraviesa, el Ganges, el río sagrado….y contaminado. En 1981 un estudio desveló la cantidad de enfermedades que podían causar las bacterias que habitan sus aguas. Aunque en los últimos años se ha intentado sanearlo, algunas de las costumbres de sus habitantes no permiten un gran resultado: arrojar las cenizas de los difuntos (y a veces restos algo más grandes), limpiar la ropa con sus aguas, arrojar basuras, etc….

Aún así, el visitante no tiene más remedio que dirigirse hacia allí. Es el único sentido de haber viajado hasta la ciudad. Hay dos momentos para acercarse hasta él: al amanecer y al atardecer. Cualquiera de estos dos momentos son los ideales para ver en directo el espíritu de toda la India.

Para llegar hasta el río hay que atravesar la ciudad antigua, el Chow. El único problema es que esto no es nada fácil. El barrio es una sucesión de estrechas callejuelas, retorcidas, que nunca sabes donde te van a llevar. Esquivando vacas, el viajero intenta alcanzar el río, pero….como siempre dicen los habitantes de Benarés, no hay quien atraviese el Chow sin tener que preguntar. Es imposible orientarse, por lo que la mejor opción es, o bien que se pregunte en cada esquina, o bien, contratar algún guía. Lo que si recomendaría es pararse en alguno de los numerosos hostales que allí existen y tomar un té desde su terraza, con una inmejorable vista del río.

Los Ghats

Y por fin, alcanzamos el Ganges….llegamos a una serie de escalinatas repartidas por toda la orilla. Son los llamados Ghats. Los espíritus más sensibles deberían abstenerse, porque el espectáculo es dantesco. Si se va al anochecer, podremos ver a los familiares de los difuntos adquiriendo madera y preparando las fogatas para la incineración. El ambiente no es el más alegre, por lo que hay que tener cuidado si se desean hacer fotos. Se puede alquilar una barca para dar un paseo por el río, contemplando como se van encendiendo los fuegos donde arderán los difuntos.Si la visita en al amanecer, contemplaremos un panorama distinto. Por una parte, empiezan a arrojar los restos de los muertos al río. El problema es que cuenta mucho trabajo (y madera) conseguir que un cuerpo desaparezca totalmente. Por esto, sobre todo las familias pobres que no tienen para comprar la madera suficiente, muchas veces arrojan restos más grandes al río, donde buitres y otros carroñeros se encargan de hacerlos desaparecer.

Por otra parte, podemos ver imágenes que, en occidente, nos parecerían impensables. El Ganges se convierte en un gran cuarto de baño: las mujeres bajan con la ropa para limpiarla, los santones realizan sus abluciones en su interior, sin importarles beber su agua, los niños se bañan enjabonándose dentro del río….Todo junto a los que arrojan lo que a quedado de sus seres queridos al agua.

En definitiva, esto es Benarés. Es cierto que algunos templos pequeños se pueden visitar en algunas zonas, pero no es más que algo secundario. Benarés en la India, la India superlativa. Si no les gusta, váyanse sin dudarlo, pero si se quedan, no lo olvidará nunca

Deja tu comentario

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

1 Comentario

  1. RAQUEL dijo...

    Me ha gustado mucho el texto, aunque supongo que estareís de acuerdo conmigo,hay que ir y vivirlo, no hay palabras para describir las sensaciones,los sentimientos, ni los olores que invaden tu cuerpo ..yo he visitado primero Nepal y posteriormente la India..y desde luego que ha sido el mejor viaje de mi vida, y sin dudarlo Varanasi, es cierto, que quizás no sea la más bonita, pero espiritualmente es la más fuerte, seas de la religión que seas.

    Hay una frase muy cierta, a la India o la amas o la odias… y yo, la amo.

    Muchas gracias por todo.