Calvi: un fuerte en la costa de Corcega
La ciudadela de Calvi marca toda la silueta de la ciudad; su personalidad; su caracter. Porque Calvi es una impresionante ciudad de piedra. Un auténtico fuerte de los de antaño, de altos muros impenetrables de roca maciza y paredes colosales color tierra. Una ciudad, a priori, inexpugnable.
Y nos cuenta la Historia que Calvi resistió algunos asedios, hasta que finalmente cayó ante las fuerzas de Pascal Paoli y de los bombardeos de los ingleses. Este asedio dejó la ciudad en muy mal estado, pero le permitió ganarse el título que hoy día se refleja en una inscripción a su entrada: Calvi, ciudad siempre fiel.
La ciudadela de Calvi fue levantada por Génova, cuando ésta aún era una gran República, dominadora del Mediterraneo, en el siglo XV, y está situada en el Departamento francés del Alto Córcega, en Francia. Es ciudad de pasear tranquilamente, en silencio, entre las sombras de sus estrechas callejas de piedra, y los lamentos que parecen desprender sus paredes. Porque la ciudad en sí es nostálgica, y tranquila. Muy poca gente nos cruzaremos en nuestro camino, y bien que podremos disfrutar de ese silencio y respeto.
Y así entre el sonido del silencio podremos admirar las iglesias que intramuros le dan forma a la ciudad. Como la de Saint Jean Baptiste en la que está el Cristo de los Milagros, al que tanta devoción le deben y que tanto valor artístico tiene, al estar realizado sobre una impresionante cruz de ébano.
Y también en Calví dicen que nació Cristóbal Colón, como en Génova, o en Sicilia o en mil otros sitios donde quieren adjudicarse su nacimiento. Y como lugar de nacimiento, también tiene esa Casa Natal que ofrecer al turista. Si es real o fictico, eso va a gusto del consumidor.
No hay monumentos señeros en la ciudad, pero si mucho para observar. Como el palacio de los Gobernadores Genoveses con una magnífica atalaya; o el oratorio de San Antonio, o simplemente, como el trazado medieval, con calles empedradas y casas antiguas cuyas paredes están cubiertas de verde yedra. Cualquir rincón aquí es bello para obtener una foto de recuerdo.
Pero la auténtica vida de la ciudad está fuera de los muros, en su puerto. Y en sus playas.
Y mucho más allá, a unos cuatro kilómetros, Notre Dame de la Sierra, una capilla desde la que sacaremos algunas de las mejores fotografías de Calvi y su litoral.
Si vuelas desde Milan puedes ver hoteles en Milan
Aprovecha las ofertas que solo se ofrecen a los lectores de Locura Viajes
Artículos relacionados











Últimos comentarios