Atravesando las bulliciosas calles de Sofía que se encuentran rodeadas de pequeños puestos de ventas de artesanías, antigüedades y curiosidades, nos encontramos con un imponente edificio de bellísimos detalles y majestuosa presencia.
Se trata de la Catedral Ortodoxa San Alejandro Nevski, ubicada en la capital de Bulgaria, una de las más bellas ciudades de Europa. Esta catedral se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad y uno de los sitios mas visitados del país, siendo una construcción que recuerda a los rusos muertos durante la lucha por la liberación de Bulgaria durante el Imperio Turco.
El proyecto de esta imponente catedral de estilo neo bizantino fue realizado en 1879, pero su construcción recién comenzó 25 años después, demorándose 8 años más en terminarse bajo la dirigencia del arquitecto Alexander Pomerantsev. También participaron del diseño interior diversos artistas, arquitectos, diseñadores y escultores de numerosas nacionalidades europeas, por lo que se podrá encontrar una gran diversidad de estilos y materiales que decoran el templo.
Su interior revestido con mármol italiano se puede leer como la forma de una cruz en planta (vista desde arriba), donde se enfatiza una espacio central, materializado por una gran cúpula dorada de 45 metros de altura.
Sus cifras, son simplemente espectaculares: un gran campanario de 50.52 metros de altura corona la Catedral, mientras que alberga 12 campanas que pesan entre unas 12 y 10 toneladas. La Catedral en su totalidad abarca un área de 3170 metros cuadrados, y puede llegar a albergar hasta 5.000 personas en su interior.
Sin dudas, San Alejandro Nevski es una catedral que no pasará desapercibida.
Vía | Wikipedia



Comentarios: