Cerveza y turismo: Guinness
Hace unos 3 meses que me encuentro en Irlanda disfrutando de la interminable lluvia y de las miles de tonalidades de verde. Entre las cosas que más me llaman la atención y me maravillan es el rol que cumple la cerveza, Guinness especialmente, en la vida cotidiana de los irlandeses.

Imagen sprintusers
La famosa cerveza de malta, de color oscuro y espesa espuma es una de las atracciones más interesantes de Irlanda. No solamente porque es bien irlandesa (y deliciosa), sino también porque nos permite introducirnos en un mundo de cultura y tradiciones, de sociabilización, que nos dejará asombrados.
Entrar a uno de los miles de pubes irlandeses es casi una obligación para quien visita este país. Pero si sostenemos una pinta de Guinness en nuestra mano tenemos asegurado el conocer a todos los que por ese pub pasen. Los irlandeses son sumamente sociables y amigables y disfrutarán de una conversación con viajeros, pintas de por medio.
La mítica cerveza vio el comienzo de su producción industrial hacia fines de 1759 y desde entonces se ha posicionado como la cerveza líder de Irlanda en el mundo.
Quienes quieran saber más sobre esta cerveza negra lo mejor que pueden hacer es visitar el Guinness Storehouse donde nos llevarán en una visita guiada que nos transportará por la historia de la cerveza y del país.
En el Storehouse también se puede disfrutar de música en vivo (especialmente durante el verano aunque es mejor consultar la grilla de actividades), un mirador de 360 grados para descubrir Dublín tomando una Guinness y un restaurante con comida típica irlandesa.
Una forma deliciosa de descubrir Irlanda.
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Artículo de Cecilia
Viajera de profesión. Nómade. Aventurera. Siempre en la misión de descubrir más de este mundo.Comentarios:
4 Comentarios al Artículo: Cerveza y turismo: Guinness
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De la guiness storehouse, la mejor parte es tirar tu propia cerveza y el mirador, el cual yo tristemente me perdí por ir a la mitad de la segunda pinta.
Aunque los irlandeses sean muy sociables, el tener una pinta de Guiness en la mano no te garantiza una amena conversación con los locales. En algunos pubs, ni siquiera el pedirla te garantiza una simpática respuesta de un camarero. En Dublin existe cierta tirria hacia los españoles, probablemente maximizada porque estamos prácticamente por todas partes.
Si queréis, podéis leer más sobre la Guiness Storehouse.