Los amantes del ciclismo, y el ciclo turismo, estarán de parabienes en el otoño escocés. La tendencia de recorrer regiones del mundo, especialmente en Europa, no es una moda tan sólo para bolsillos acotados. Nada más lejos de ello. El ciclismo, es una actividad emparentada con el buen vivir y hasta la ecología. Por ello, el apacible otoño de Escocia, es además, una oportunidad de disfrutar pedaleando de uno de los paisajes más encantadores de Europa y en su mejor momento.
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En el otoño, los bosques y colinas de los paisajes de Escocia se transforman drásticamente, adquiriendo tonalidades rojizas y doradas. En las Tierras Altas de Escocia, especialmente, la belleza tiene la magia de una región que combina historia con tradición. Para muchas personas, el mejor modo de tomar contacto con los paisaje es en bicicleta.
Escocia, cuenta con una red nacional de rutas ciclísticas muy bien organizadas que son especialmente recomendables para realizar en familia. Sólo para tener una idea, en Escocia hay diagramadas unas 147 rutas ciclísticas con todas los niveles de dificultad imaginables. Podemos planear itinerarios exigentes o rutas familiares de varios días.
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En el litoral oeste del país, abundan las rutas turísticas ideales para ciclistas más exigentes, con parajes de inmensa belleza y tranquilidad. Siendo una zona de islas a las que se puede acceder con transbordadores, un paseo “bici” turístico nos permitirá encontrarnos con paisajes escarpados y caminos que atraviesan zonas de lagos magníficas.
En las zonas de Argyl y las montañas Trossachs, también hay rutas exigentes rodeadas de bosques, y sólo por citar ejemplos. De hecho, si planeamos unas jornadas de ciclismo en Escocia, nada mejor que visitar un sitio web dedicado completamente a la materia, y con todos los detalles, y la información necesaria. Si te animas al pedal, planifica tu itinerario de ciclismo en Escocia desde casa en el sitio Cycling Scotland.