Desde hace ya varios años muchas aerolíneas de bajo coste luchan por hacerse un hueco en el espacio aéreo mundial y la gran mayoría lo están consiguiendo. El origen de las compañías aéreas de bajo coste se remonta a 1949 cuando la compañía estadounidense Pacific Southwest Airlines inició sus actividades. Pero fue en la década de los 90 cuando easyJet y Ryanair tuvieron un gran éxito en Europa y desde entonces la proliferación de este tipo de compañías, ha sido imparable en nuestro continente.

En particular si nos centramos en España, tras el cese de las operaciones de Air Madrid en diciembre de 2006 y de Air Asturias en enero de 2007 muchas son las aerolíneas de bajo coste en activo en nuestro país pero solo son tres las de origen español:
- Clickair desde octubre de 2006 impulsada por Iberia y otros cuatro socios.
- Lagunair desde septiembre de 2003 renovada en febrero de 2005 cuando fue adquirida por la Agrupación de Empresarios Leoneses de la Construcción (Agelco).
- Vueling desde marzo de 2004 tiene su base principal de operaciones en el aeropuerto de El Prat de Barcelona.
En más de una ocasión se ha cuestionado la seguridad de los vuelos que ofertan este tipo de compañías, sin embargo poco a poco se han ido ganando la confianza de muchos clientes, y hoy en día para muchos, se han convertido en la primera opción a la hora de buscar billetes de avión. Aún así es importante que nos informemos bien antes de adquirir los billetes, de las condiciones concretas de la oferta para evitar sorpresas desagradables, pero en general la experiencia de los que hemos volado con este tipo de compañías ha sido muy positiva.
El secreto de sus bajas tarifas radica en la eliminación de muchos servicios que tradicionalmente se ofrecían al pasajero con la consecuente reducción de los gastos. Sus flotas suelen estar integradas por un único tipo de avión, por regla general las plazas no están numeradas, suelen volar entre aeropuertos secundarios, potencian la venta directa de billetes…
El fenómeno ha alcanzado tal dimensión que afecta incluso a otros aspectos de la actividad económica de las zonas de influencia como comercio, turismo y sector inmobiliario…, además estas agresivas estrategias de las compañías de bajo coste hacen que el sector aéreo en general, adopte medidas para competir en precios y esto hace que nos encontremos cada vez mejores ofertas, hasta el punto de que en ocasiones visitar otro país es tanto o más barato que coger un taxi en la propia ciudad…