Anteriormente, habíamos publicado unos consejos para evitar el Jet Lag, la descompensación horaria que se produce luego de un viaje largo. Permanentemente se suman nuevos estudios alentadores en cuanto a la posibilidad de minimizar los efectos del cambio horario. Recientemente, fue el turno de una publicación en The New England Journal of Medicine (NEJM) que luego de un estudio despliega estrategias y consejos para contrarrestar el jet lag.
Imagen WexDub
Para empezar, unos días antes de viajar podemos comenzar a modificar nuestros patrones de sueño, yendo a dormir más tarde de lo normal si viajamos hacia el oeste, y por el contrario, más temprano si viajamos hacia el este. Así, adaptaremos nuestro reloj biológico en una transición hacia el nuevo horario. Llendo más al extremo, podremos regular la exposición a la luz solar antes del viaje, tomando sol durante la tarde si viajamos al oeste, y durante la mañana, si viajamos hacia el este. De éste modo, nuestro reloj biológico irá adelantando el cambio unos días antes de viajar, reduciendo el tiempo de normalización de nuestro cuerpo en relación a los horarios de destino.
También podremos cambiar nuestros horarios de comida con el mismo criterio de los consejos anteriores. Y una vez en el avión, para adaptarnos rápidamente, es recomendable cambiar la hora apenas despegamos para ir mentalizándonos de los nuevos horarios. En cuanto a los fármacos, o complementos para nuestro cuerpo, la melatonina es una opción natural que podemos ingerir en el avión, y unos días después de arribar. La melatonina nos ayudará a inhibir los efectos de la exposición solar según los nuevos horarios, engañando de algún modo a nuestro cuerpo ante los ciclos de nuestro reloj biológico.
Si a todo ésto sumamos consejos que contribuyen a evitar el jet lag el ingerir mucho líquido (los viajes en avión suelen deshidratar en algún grado nuestro cuerpo), evitar beber alcohol y cafeína, respetar a partir del vuelo los horarios del nuevo destino y sobre todo, ingerir alimentos ricos en proteína y cena con alto contenido de carbohidratos, el efecto del jet lag se verá reducido al mínimo, y podremos disfrutar a pleno de nuestro viaje.