Constantina, historia en Sevilla.
Constantina es una ciudad de Sevilla (ver hoteles en Sevilla), cuyo origen tiene mucho que ver con la explotación de las minas de cobre y plata próximas. Es una ciudad de casas blancas, tejados de tejas, con arquitectura árabe y según ciertos descubrimientos, también con restos romanos.

El rey Fernando III, la cristianizó en el año 1247. Mantuvo su población musulmana, que es algo que se puede observar recorriendo sus calles, que la mayoría son en cuesta, hay pocas horizontales, la verdad, un consejo en verano si vais, evitar salir en horas de calor, por que, puede ser todo un desafío subir y bajar cuestas con el sol encima, solo deciros que hay un barrio que se llama Las Cuestas, esta en las laderas del Castillo.

En 1810 fué invadida por el ejército francés, y según cuentan, después de un gran enfrentamiento entre las calles del pueblo, cuando lo era, costó la vida a trescientos constantinenses. Despues de dos años, fué liberada del dominio frances.
El rey Alfonso XIII, concedió el título de ciudad a Constantina en 1916 y entre 1940 y 1950 sufrió su mayor crecimiento tanto económico,como, industrial y demográfica.

En la gastronomía de Constantina podemos encontrar una gran variedad de productos como pueden ser: carnes, caza, chacinas y embutidos.
Dependiendo de la época del año en que estemos, podría aconsejaros diferentes platos típicos de la región, vereis, en la primavera, podríamos comer espárragos y esparraguillas silvestres, muy ricos sobre todo en tortilla. En invierno, también puedo aconsejaros un buén cocido y siempre con su buena pringá. En verano hay diferentes tipos de gazpacho, pero, a mi gusto siempre el tradicional donde el tomate hace acto de presencia por su color y olor que desprende el gazpacho, también lo hay con hiervabuena, pero todo, depende de gustos. En otoño, podemos disfrutar de unas buenas setas, allí cuando pega el calor, lo hace con ganas, así que no olvideis el gazpacho aunque sea otoño.
La repostería es algo que no podemos olvidar estando en Constantina, los dulces elaborados por las monjas del Convento de Monjas Jerónimas, es algo que si pruebas, no te lo podras quitar de la memoria, ni del paladar en un largo tiempo, porque, son algo exquisito.
Hay que vivirlo, no os lo podeis imaginar, el estar en la calle Mesones dando un paseo por la tarde, acercandote a la fuente con el frescor que desprende o por el paseo de La Alameda entre sus arboles, incluso la sensación de sentarte en una terracita frente a la parada de autobuses, más bien, anocheciedo, en verano tomandote un tintito de verano mirando la fachada de la Iglesia Parroquial de Santa María dela Encarnación.

Aconsejo recorrer las calles de la ladera del Castillo, también conocidas por Las Cuestas, donde se encuntra el barrio de La Morería, que mantiene todavía formas de construcción musulmán, es la zona más antigua. En la zona norte de la esta ladera se hallan los nucleos de las antiguas Parroquias de Santa Constanza y Santiago con una construcción muy similar a la zona de La Morería.
Las calles a recorrer son muchas al igual que los monumentos, pero, os voy a destacar varios:
-La Iglesia Parroquial de Santa María de la Encarnación.
-El Castillo.
-Ruinas de la Ermita de Nuestra Señora de la Hiedra.
-Hospital de San Juan de Dios.
-Ermita de Nuestro Padre Jesús.
-Portada de Convento de Santa Clara.
Imagen: Flickr
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