En Gaza admiten que la única fuente de agua potable disponible está en peligro, lo que haría inhabitable la región. La planta de agua funciona a un ritmo 3 veces mayor al recomendado. Se evalúan las consecuencias sociales y políticas, de por sí complicadas, del agotamiento de esta fuente.
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El bloqueo de Israel y otros países desde que Hamas asumió el poder de la franja de Gaza se han recrudecido ante la crisis de agua que pasa Gaza. pero no es sólo el agua que escasea, el tratamientos de aguas negras se encuentra al máximo y la producción de electricidad está saturada (lo que da por consecuencia apagones frecuentes).
Los cortes de energía eléctrica afectan las bombas que extraen y potabilizan el agua. Y de todos modos el agua que fluye es demasiado sucia para el consumo humano. La gente debe comprar el agua para beber. Como si fuera poco un ataque israelí afectó a una de las bombas sanadoras y el agua de residuos se desbordó sobre los campos y se infiltró en el servicio de agua potable.
Gaza se encuentra en una situación de alarma ambiental severa. No es sólo el trastorno generado por la falta de agua, sino que la pobreza y el bloqueo están estrangulando a la franja. El agua se convirtió en un arma.
En lo que respecta a la salud se han reportado numerosos casos de lo que se llama localmente “síndrome del bebé azul” que se debe a la polución por nitrato. El consumo de agua contaminada produce una reducción del oxígeno en la sangre que puede derivar en diversas enfermedades y la muerte.
Por el momento se estima que la situación puede mantenerse como hasta en la actualidad por un tiempo reducido de tiempo, luego habrá que tomar medidas diferentes.



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