Dos millones y medio de personas habitan Dar es Salaam, una gran metrópoli que guarda aún el sabor colonial de antaño, por su importante puerto marítimo y por el ambiente de su cultura y sus gentes.
Esta gran metrópoli fue en su día un pequeño pueblecito pesquero que debió su crecimiento a un antiguo Sultán de Omán quien arribó allí en su barco. Desde entonces, aquel puerto conoció épocas de gloria en la zona, ofreciendo siempre a sus navegantes un "remanso de paz", pues ese es su nombre traducido.
El movimiento del puerto es el mismo que hace que la ciudad también sea muy animada, aparte de ser el centro de comunicaciones y de transportes de todo el país. Allí tienes enlaces aéreos y ferroviarios a todo el resto de Tanzania, así como transbordadores a las cercanas islas de Zanzíbar y Mafia.
Pero aparte de su constante movimiento, Dar es Salaam nos ofrece algunas visitas de bastante interés, teniendo en cuenta, siempre el aire tan característico de África. Arquitectónicamente, sus edificios públicos tienen bastante interés, como la propia estación de ferrocarril, el ayuntamiento o la antigua cárcel de origen alemán. Destaca sobre todo, su Catedral de St. Joseph, frente por frente al puerto. Uno de sus edificios más antiguos es la misión de los Padres Blancos, lo que nos traerá bastantes imagenes de la antigua Tanzania.

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Foto 1: Tanzaniahousing Foto 2: simbadeo


Definitivamente, Tanzanía es un país muy hermoso.