A los fanáticos de la Guerra de las Galaxias, les resultará un tanto familiar la región de Tatooine, un universo ficticio de Star Wars que tiene su versión terrestre (en el lugar donde se filmó) en las región tunecina de Tataouine. (Ver también: Monastir, un destino de película en Túnez)
Imagen alex and mac
Si Tatooine es un lugar desértico y caluroso, un sitio muy buscado por los bandidos y traficantes, la gobernación de Tataouine que inspiró al universo ficticio es sin dudas su versión homóloga en la tierra. Pero para más presición, gran parte de las escenas correspondientes se filmaron en la isla de Djerba. La isla, la más grande del norte de África, posee numerosos atractivos, entre ellos, la legendaria ciudad de Houmt-Souk (enlace en inglés) con su mercado. La isla está situada en el Golfo de Gabés, y posee mucha historia y atractivos. Para empezar, conserva en su principal ciudad y pueblos un aspecto inalterado, sin grandes referencias a la modernidad.
Imagen snopek
La arquitectura típica muestra casas de fachadas blancas y aberturas en azul, con calles empedradas y lo mejor, los famosos mercados o el zoco. No faltan mezquitas, y en un número importante, algunas de ellas reconocidas como monumento histórico. La diversidad es tal que los edificios religiosos se complementan con sinagogas, una iglesia católica y una griega ortodoxa. Houmt-Souk también posee una fortaleza y castillo (Borj El K’bir), varios museos de arte y tradiciones. El turismo, está presente en cada rincón, con numerosas tiendas y restaurantes.
Muchos edificios tradicionales fueron convertidos en hoteles de gran categoría. La isla de Djerba es pequeña, pero por su situación, fue invadida por numerosas civilizaciones, por lo que es un arca repleta de tesoros por descubrir, combinados con sus magníficas playas. Sobre todo, los turistas europeos llegan en masa a la isla, para regresar al continente encantados, y con las maletas repletas de recuerdos y artesanías.