A todo viajero le ha ocurrido encontrarse por horas y horas en un avión, tren, coche, tener que pasar la noche en una estación o tener que dormir en un aeropuerto. A fuerza de cansancio probablemente no parezca tan complicado dormir un rato, sin embargo últimamente me he encontrado largas noches viajando completamente en vela, lo cual es un incordio, pues arribamos temprano a nuestro destino, con todo un día por delante, y lo único que queremos hacer es dormir!
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Algunos consejos son bastantes obvios: no beber café o comer muy pesado antes de nuestro viaje, no beber alcohol (aunque personalmente encuentro muy útil, especialmente en un avión, beber un trago para dormirme) y usar ropa ligera y suelta (especialmente en viajes largos o con poco espacio para movernos).
También es muy importante el lugar en que nos sentemos. Siempre la ventana en el coche, trenes y en el avión tiene la ventaja de que podemos apoyar la cabeza o hacernos una pequeña almohada. Al mismo tiempo nadie nos molestará para ir y venir. En los aviones lo mejor es seleccionar un asiento cerca de las salidas de emergencia (tienen más espacio), o al menos alejado de los servicios y los lugares de más movimiento.
Especialmente si vamos a dormir en un aeropuerto o una estación, querremos estar seguros de que nuestro equipaje está seguro. En algunos casos la mejor opción es un locker, sino debemos estar seguros de que nadie puede robarnos mientras dormimos.
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Tampoco es una mala idea llevar un despertador, seguramente querremos bajarnos en nuestra estación o no perder nuestro vuelo.
Muchos recomiendan medicación para dormir, preferentemente yo lo evitaría (imaginaros durmiendo en un aeropuerto y perder vuestro vuelo porque habéis dormido de más!). Llevaros también parches para los ojos, tapones para los oídos y una almohada ergonómica.