Dundas Square, el corazón de Toronto.
Si Nueva York tiene su Times Square, Toronto no podía quedarse atrás. Dundas Square es la versión reducida de Yonge-Dundas Square, el punto neurálgico de Toronto, una plaza pública que constituye el espacio urbano más concurrido de todo Canadá, renovado y abierto al público en el año 2002



Imagenes Ian Muttoo / Sanchom / kevin Steele
Yonge-Dundas Square es una plaza pública situada en el encuentro de las calle Yonge con Dundas Street, de la que toma su nombre. En pleno centro de Toronto, Dundas Square es el el corazón mismo de la ciudad, y la esquina más activa de todo Canadá, calculando que al año, unos 56 millones de personas circulan por sus aceras.
La zona recibió un intervención urbanística que revirtió la imagen de espacio urbano inseguro durante la década de los noventa. La intervención requirió una fuerte apuesta del Ayuntamiento de Toronto, para expropiar y demoler las construcciones existentes y liberar el espacio. El resultado puede considerarse exitoso. Actualmente Dundas Square es un espacio urbano que siente latir las actividades de la ciudad, escenario permanente de eventos de magnitud, conciertos, muestras artísticas y punto de reunión y tránsito peatonal concurrido de la ciudad. La plaza actual está rodeada de hitos urbanos de magnitud, entre ellos el Toronto Eaton Centre, un enorme complejo comercial y de oficinas, localizado además en el centro financiero de la ciudad y capaz de atraer más de un millón de visitantes a la semana. Otro complejo de embergadura frente a la plaza es el Toronto Life Square (enlace en inglés), un centro de entretenimientos inaugurado en el año 2007. La plaza es la versión canadiense de Time Square, el punto de comparación inevitable por el que también es apodado como el “Toronto Times Square”. A pesar de que es un espacio público, desde el año 2003 la plaza es operada como una empresa comercial, administrada por un ente privado de administración.
El elemento distintivo de Dundas Square, es sin dudas el conjunto de fuentes sobre nivel peatonal, diseñadas para conformar un verdadero parque de juegos acuáticos en plena ciudad. Las fuentes se organizan en dos filas de diez chorros de agua que demarcan un sendero central para circular por la plaza. Por supuesto que todo está planificado hasta en el mínimo detalle: los visitantes tienen la posibilidad de caminar junto a las fuentes, pero también pueden interactuar y jugar con ellas, sobre todo en verano. Las fuentes de agua están programadas para variar la intensidad y alternarse proponiendo a los visitantes un espectáculo visual y al mismo tiempo un espacio de juego coordinado al extremo. El sistema cuenta con un sistema de filtrado que garantiza la calidad y pureza del agua. Un eje central recorre la plaza como si fuera una calle que une los cruces más importantes organizando la circulación en forma natural.
El entorno urbanístico no podía menos que hacer honor al espacio, en plena jungla de cemento. Las fachadas de edificios que rodean a la plaza son un festival de carteles luminosos y gigantografías, que sobre todo en la noche, deslumbran con su colorido. El drástico cambio que supuso la intervención urbanística para el barrio y sus habitantes no estuvo exento de polémicas. Quienes se oponen a la intervención, critican sobre todo el cambio de la identidad del barrio, y sobre todo la privatización y comercialización extrema del espacio público.
Con todo, el espacio de Dundas Square, se ha ganado el reconocimiento por la cuidada intervención urbanística y arquitectónica, transformándose en un punto neurálgico y vibrante de Toronto que nadie puede dejar de visitar.
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