El castillo de Bran en venta. La inversión contra la leyenda de Drácula.
Brasov, Transilvania.
Alicia avanzaba por los oscuros pasillos del castillo temblorosa, iluminada tan sólo por las débiles llamas de las velas del candelabro. Cada movimiento de las sombras que sus luces deslizaban por la pared de piedra enmohecida le suponían un sobresalto. Extraños sonidos le llegaban de cada rincón del castillo… Bran, Bran… el nombre del castillo le martilleaba el cerebro, aún rabiosa por haber aceptado pasar aquella noche entre esos muros… en el momento que su mente parecía dibujar el aleteo de un animal avanzando hacia ella, sigiloso, suave, aterrador… una mano se apoyó sobre su hombro. Sobresaltada gritó en el preciso momento que unos labios se apoyaban en su cuello…
“Joder, Alicia, que soy yo, Juan, tu novio. Vaya susto que me has dado con ese grito…”
¿Os imagináis una situación así? Pues ahora ya podéis vivirla. Sí. El castillo de Bran, el famoso castillo que alberga la leyenda de Vlad Tepes, el Empalador, al que en la literatura de ficción comparan con el conde Drácula, ha salido a la venta por el “módico” precio de 60 millones de euros.
El castillo de Bran, situado en la frontera entre las regiones de Transilvania y Valaquia, en Rumanía, se levantó en el año 1212 por un miembro de la Orden de los Caballeros Teutónicos. Dos siglos más tarde, por orden de Luis de Anjou pasó a estar bajo el Gobierno de la ciudad de Brasov. Varios dueños tuvieron acceso a él; entre ellos, Mircel el Viejo, abuelo de Vlad Tepes, pero siempre terminaba recuperándolo el pueblo. Incluso llegó a estar bajo poder del imperio otomano, cuando éste se adentró hasta las mismas puertas de Austria. Convertido en el siglo XX como residencia de verano de los reyes, cayó bajo mando comunista cuando éstos se alzaron con el gobierno del país. Con la caída de Ceaucescu, el castillo fue devuelta a la familia Hagsburgo, sus actuales herederos.
Pero la leyenda de este castillo se basa sobre todo en que Bram Stoker, al crear hace ya más de 100 años su famoso libro Drácula, lo basó, presuntamente, en la vida de Vlad el Empalador, conocido en Valaquia en su época, allá por el siglo XV como Vlad Draculea (hijo del diablo), y fue este castillo el que el escritor tomó como referencia para emplazar la vivienda del Drácula de ficción, dado que en la realidad, Vlad Tépes jamás vivió en él. Otras leyendas se han ido uniendo en torno a este castillo como la de que en su interior está escondida la cabeza de María de Sajonia, en una urna de plata, o que a través de sus innumerables pasadizos, el flautista de Hammelin se llevó a los niños a su paso por Transilvania, donde finalmente se le perdió la pista.
En la actualidad, Dominic de Hagsburgo lo ha puesto en venta. Tras muchos tiras y aflojas con el gobierno local de Brasov quien no se muestra dispuesto a comprarlo por tan “escandaloso” precio, Hagsburgo lo vende de forma privada. Nombres como el de magnate ruso Roman Abramovich ya saltaron a la palestra cuando en enero de este mismo año intentó venderlo, pero finalmente no se cerró la venta…
¿Qué? ¿te animas? Pues ya sabes… a romper la hucha del cerdito, que ésta puede ser una buena compra…
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Comentarios al artículo
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Fecha: November 20, 2007 at 12:40 am
[...] lo que ocurre es que te sientes prisioneros dentro de sus muros, y el ambiente es oscuro y tenebroso, es que tienes la impresión de ser un extraños y estar preso en la realidad que te rodea, como si [...]










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