Pequeña localidad escondida en la Sierra Grande, en Córdoba, Argentina, accesible únicamente andando 45 kilómetros de camino de ripio (ahora en trabajo de ser pavimentado), la Cumbrecita mantiene intacto su espíritu alemán en un pequeño paraíso natural. Un buen lugar para descansar, caminar y disfrutar tanto en verano como en invierno.

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La divulgación de la belleza natural de la Cumbrecita comenzó de forma accidental, de boca en boca. La Cumbrecita aún no estaba preparada para volverse un polo turístico como es hoy en día. Con un servicio de hoteles y alojamiento diverso de excelente calidad y una propuesta gastronómica exclusiva, recibe tanto turismo familiar como internacional.
Desde 1996 el pueblo fue declarado peatonal, impidiéndose el ingreso de vehículos. En mayo se publican actividades sobre pesca, pues la Cumbrecita ha sido declarada zona de pesca diferenciada con devolución obligatoria. En septiembre se realizan fiestas y festivales en memoria de la fundación del pueblo en la década del ‘30.

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Hoy en día, y cada vez más, la Cumbrecita es el destino predilecto de quienes buscan unas vacaciones de relax, de turismo aventura, de actividades como trekking o cabalgata o una salida romántica. Senderos en el bosque, vados y arroyos invitan a la aventura, existen opciones para quienes quieran hacer montañismo, andar en bici, andar a caballo o hacer turismo 4x4.
Entre los paseos más bonitos en Cumbrecita se encuentran: la Cascada del Río Almbach, la capilla, el Indio y la plaza de Ajedrez. Desde la Cumbrecita, generalmente organizadas por los hoteles, partes excursiones a cerros cercanos, casa de té perdidas en el bosque, o ranchos donde nos ofrecerán riquísimos corderitos asados en el lugar. Una experiencia ideal para descansar y vivir la aventura. Actividades para todos los gustos y para grandes y chicos.

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