El Principado de Andorra, supo aprovechar desde hace décadas el atractivo de su paisaje, y sobre todo, su potencial en invierno. Las pistas de esquí de Andorra comienzan su temporada más atractiva, cuando miles de turistas llegan para disfrutar de la mayor superficie apta para esquiar en todo los Pirineos.
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En Andorra hay numerosas estaciones de esquí, sumando más de 177 pistas de todo tipo de dificultad y que garantizan gracias a los cañones de nieve la práctica de esquí en toda la temporada. En cada estación de esquí, no faltan poblados con todos los servicios.
Comenzando por nombrar algunas de las estaciones de Esquí, empezaremos con Grandvalira, un dominio esquiable que es de los más grandes dentro de los Pirineos. Nacido de la fusión de otros centros como Pas de la Casa – Grau Roig y Soldeu El Tarter, el complejo suma seis sectores junto a Encamp, y Canillo. Grandvalira cuenta con 193 kilómetros de zonas esquiables.
Imagen Nils van der Burg
Otros de los grandes centros de esquí de Andorra es Vall Nord, nacida de la fusión de Pal-Arinsal y Ordino-Arcalís. Cada estación de esquí cuenta con sus características propias según su orientación y las dificultades del terreno. Pero es común en todas ellas la variedad de servicios, bares, terrazas, facilidad de transporte a la ciudad o alojamiento en cercanías, aparcamiento, escuelas de esquí y atenciones para entretener a los más pequeños.
La ventaja de practicar esquí en Andorra, no se da sólo por la variedad de pistas de esquí para cada gusto y dificultad, sino también por la existencia de poblados pintoresco con calles comerciales, tiendas de categoría y restaurantes, junto a complejos de aguas termales. Andorra es un verdadero país dedicado por completo a la industria de la nieve, una de sus más importantes actividades económicas.