Fisterra: el fin del mundo
La tierra del fin del mundo… así conocían en el mundo clásico a Fisterra, lugar de leyenda y misterios para los marinos, allá donde todo acaba, allá donde el astro rey parece ser engullido por el horizonte dejándonos ver las más bellas puestas de sol.
Podemos llegar al Cabo de Fisterra si vamos desde La Coruña (Ver hoteles baratos en A Coruña) hasta Carballo por la A-55 y desde aquí a nuestro destino. Encontraremos en el camino muchos acantilados abruptos pero también playas y calas maravillosas, y como no, puertos pesqueros donde podremos ver recoger los clásicos percebes gallegos. Estos puertos forman parte de pueblecitos pequeños de estrechas callejuelas donde se respira un intenso aroma marinero, como por ejemplo, Malpica de Bergantiños, donde al caer la tarde tendremos la oportunidad de ver llegar la flota pesquera.
Un poco más al sur encontraremos el punto considerado como el comienzo de la Costa de la Muerte: el puerto de Corme. Al lado se encuentra el Cabo Rompudo, una impresionante entrada en el mar donde podremos ver como las olas rompen contra los muros de piedra.
Siguiendo el camino llegamos a Camariñas, el pueblo de los encajes, un curioso lugar donde trabajan las palilleiras, junto a la ría del mismo nombre, donde nos sorprenderán playas rodeadas de altos pinares. No podemos dejar de visitar aquí el Cabo Vilán, desde donde disfrutaremos de magníficas fotografías de lo que es la Costa de la Muerte: indomables acantilados presididos por un faro que busca guiar cada jornada a los pescadores que luchan contra las bravías aguas.
El siguiente punto es Muxía, uno de los más bellos puertos de toda Galicia. Desde su santuario, Nuestra Señora Da Barca, gozaremos de más espectaculares panorámicas de la antes nombrada Costa de la Muerte.

Hay otros muchos rincones antes de llegar a Fisterra, como la Ría de Lires, el Cabo Touriñán o el pueblo de Corcubión, donde podremos saborear la tan famosa gastronomía gallega y comer tranquilamente en las tabernas de su puerto el rico pescado y marisco local.
Y por último Fisterra, el lugar de los mitos, desde donde partían los viajeros en busca de la Isla de la Eterna Juventud, y de las leyendas, pues era considerado lugar estratégico de la piratería que se enriquecía gracias a los barcos que allí naufragaban.
Fisterra, un núcleo antiguo lleno de historia y que nos invita a soñar con otros mundos más allá del horizonte.
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Comentarios al artículo
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Fecha: January 17, 2008 at 5:50 pm
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