Hamburgo es la segunda ciudad de Alemania en importancia, pero su mayor característica es su silueta urbanística. Es una ciudad rodeada de agua, la cruzan tres ríos, pero además son muchos los riachuelos y canales por los que discurren los casi 2.600 puentes que tiene. Todo ello para acabar en el impresionante delta del Elba.
Con esta situación es lógico pensar que toda la vida en Hamburgo está supeditada a esta singular característica y es que, vayamos donde vayamos, habremos de movernos subiendo y bajando puentes, como los muchos que nos llevan hasta su casco histórico en el que podremos admirar ese aire comercial que la urbe ha tenido desde la Edad Media. La Deichtrasse es precisamente la calle que concentra aquellas viviendas, que también servían de almacén, de los comerciantes de la época, a las que se llegaba en viejas barcazas cargadas de productos para guardarlos en sus hogares. Todo este intenso comercio por el que se hizo famosa Hamburgo dio origen a lo que en la Historia se ha ocnocido como la Liga Hanseática, una unión de ciudades que pretendían vivir libres del feudalismo imperante de la época. Aún hoy, Hamburgo conserva aquel magnífico título de "ciudad libre y hanseática".
Y fue precisamente aquella altives, aquella resistencia a doblegarse ante el servilismo feudal, lo que sirvió a Hamburgo para prosperar y convertirse hoy día, según la consideran muchos, en la ciudad más rica de Alemania.



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2 Comentarios al Artículo: Hamburgo, la ciudad de los puentes