El Hotel Ambassador de París se encuentra ubicado en el núcleo del barrio de la Ópera, muy cerca de la afamada Galería Lafayette, de exclusivas tiendas y boutiques, bancos y comercios.
El hotel cuenta con un excelente restaurant llamado 16Haussmann y el infaltable sitio de reunión, el Bar Lindbergh. En total, este hotel, perteneciente a la cadena hotelera Concorde, tiene 294 habitaciones, algunas habilitadas para personas con algún tipo de discapacidad, ascensores, caja fuerte y habitaciones para fumadores y ni fumadores, aunque no permiten fumar dentro del edificio del hotel, ya que se puede encontrar con alguien que no le agrade el humo y la idea es no generarle problemas a los huéspedes.
Otras instalaciones del hotel, son las salas de reuniones, para quienes viajan por motivos de negocios, también tienen wi fi gratuito, aunque lamentablemente carecen de estacionamientos.
Los faroles asiáticos del hotel le proveen de un estilo que favorece su tradición elegante, con habitaciones espaciosas y bien decoradas con estilo Art Deco y moderno. La fachada del hotel ya nos señala su tendencia fiel a los años veinte, con faroles grandes y muchos paneles de vidrio que recubren sus techos, además de una recepción abierta las 24 horas.
Caminar a través de las alfombras del hotel, otorga sensaciones encontradas, por un lado es una especie de masaje a los pies caminar sobre tan mullidos tapices, y por otro, se siente algo similar a la nostalgia por tiempos antiguos, en los que nunca se vivió. Una nostalgia por conocer algo desconocido y olvidado por todos.
Foto: paris.a-france

