Islas Eolias: terrenos de volcanes
“Stromboli” con Ingrid Bergman; “Vulcano“, con Ana Magnani, o la más reciente “El Cartero y Pablo Neruda“, son películas de cine que nos han dejado un recuerdo imborrable de los que son los paisajes de las Islas Eolias.

Strómboli
Siete atolones volcánicos que tienen por nombre, Filicudi, Alicudi, Panarea, Strombóli, Vulcano, Salina y la capital, Lipari, que se localizan en el Mar Tirreno, en la provincia de Messina y con apenas 15.000 habitantes. Siete islas de áridos paisajes volcánicos, que nos ofrecen el espectáculo de frecuentes erupciones volcánicas, sobre todo en el Strómboli, cuando incluso de noche podemos atinar a ver como la lava desciende por su ladera para caer el mar; o como las del Vulcano, la última de las cuales duró tres años, desde 1888 a 1891, y que dejó un terreno seco y casi desértico al que hoy se conoce como Valle de los Monstruos.
Precisamente desde la cima del Vulcano se obtiene la mejor panorámica de las Islas Eolias. Un diámetro de casi 500 metros que continuamente desprende vapores y se encuentra latente, en lo que son unas imagenes realmente bonitas y sobrecogedoras.
Lípari es la capital; el puerto adonde siempre se llega en primer lugar, bien desde la cercana Sicilia o bien desde la propia Messina. Lípari es la isla que más actividades puede ofrecer al turista; los mejores hoteles, restaurantes y servicios de las Islas Eolias están en la capital. Nada más llegar a ella, una fortaleza nos dará la bienvenida frente a un puerto pesquero lleno de barcas. Las playas de un negro profundo, producto de la lava volcánica, son también las mejores, y así, si queremos disfrutar de ellas, no podemos dejar de visitar Spiaggia Bianca. El interior, como tantas veces hemos visto en las películas anteriomente mencionadas, está surcado de viñedos y parcelas con casa camperas, al más puro estilo mediterráneo.
Lípari
Salina es la isla donde se rodó “El Cartero y Pablo Neruda”; un lugar que debe su nombre al lago salobre que hay en ella y que destaca sobre todo por su Naturaleza virgen que la ha llevado a ser Reserva Natural.
Por último, el Strómboli, un volcán cuyo sólo nombre ya hace temblar, pero al que también se puede subir, en un trayecto que dura unas 3 horas. Las visitas se suelen hacer en la tarde, para ver el atardecer desde allí. Dicen que desde arriba se puede sentir como ruge la tierra, o como cada pocos minutos, se oyen pequeñas explosiones bajo los pies.
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Comentarios al artículo
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Fecha: July 13, 2008 at 12:27 pm
[...] es la causante y su resultado son unos paisajes difíciles de encontrar en otros lugares: volcanes, montañas, glaciares, desiertos, geisers, fallas, ríos que provienen del deshielo… Por [...]










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