Hace poco os hablábamos de Sierra Nevada como un lugar ideal para pasar el Puente de Diciembre, sobre todo, para los amantes del esquí. Si miramos un poco más al norte de España, no encontramos con otra estación de esquí también muy conocida, la de Formigal, una de las estaciones invernales más modernas del país, muy próxima a El Portalé, y al Balneario de Panticosa, famoso por las propiedades de sus aguas medicinales, ya apreciada en época romana, y de Jaca, un bellísimo y tranquilo pueblo enclavado en el mismo centro del Pirineo Aragonés.
Catedral
En Jaca parece que no pasa el tiempo. Paseas por sus callejas, tranquilo, sosegado, aspirando el aire limpio que hay allí, proveniente de las montañas pirenaicas, abrigado, eso sí, pero con el mismo ritmo lento y pausado te diriges hacia el Paseo de la Constitución y el castillo de San Pedro, donde las vistas sobre los Pirineos, son, sencillamente, preciosas. La panorámica que de allí tenemos puede ofrecernos preciosas fotografías de la vega del río Aragón (Ver hoteles en Zaragoza) y del puente gótico de San Miguel. Un poco más abajo, las mismas murallas conducen nuestra mirada hacia el pico Oroel, en un lugar que antiguamente estaba cubierto por huertos benedictinos. Desgraciadamente de la muralla que rodeaba antiguamente Jaca sólo quedan algunos trozos. Precisamente es en la calle Mayor donde podemos encontrar el mayor trozo de muro; un lugar éste que parece medieval, con aquellos restos de las ruinas jacetanas y sus calles adoquinadas, con balcones en hierro forjado y portones en madera.



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2 Comentarios al Artículo: Jaca, destino invernal