Cuenta la leyenda que en la Capadocia, en el centro de la Anatolia turca, convivían sin problema los humanos y las hadas. Pero, como suele suceder en estos caso, un hombre y un hada se enamoraron, lo que estaba totalmente prohibido por ambos pueblos. La pena: la muerte. Sin embargo, la reina de las hadas recapacito y perdono a los amantes, pero para evitar que volviera a ocurrir hizo que todas las hadas se convirtieran en palomas. A partir de entonces, los humanos que habitan allí cuidan a las palomas que viven en las llamadas chimeneas de las hadas, unas de las estructuras de toba volcanica que hacen que uno sienta que está en la luna.

Que ver
Es difícil hacer un resumen acerca de los que se puede ver en la Capadocia. Desde el pequeño pueblo de Göreme lo mejor es caminar, caminar por los caminos, repletos de maravillas. El paisaje selenita es, posiblemente, de los más bellos y sorprendentes del mundo. Las chimeneas de las hadas crecen por doquier, creando un panorama embriagador.
Otra visita imprescindible es el Museo al Aire Libre de Göreme. Uno de los motivos por los que la Capadocia es famosa es la existencia de iglesias excavadas en la roca, en sus promontorios, testimonio del culto cristiano más primitivo. Las pinturas de estilo bizantinos se encuentran en un gran estado de conservación y sorprenden a todos los visitantes.
Pero no solo existen estas iglesias en el Museo. Toda la región está llena de ellas. Si caminamos por senderos solitarios, podemos ir hallándolas una a una, entrando en ellas y disfrutando muchas veces en solitario. Seguramente encontraremos también a alguna lugareña que nos invitará a entrar en su casa, excavada igualmente en la roca (y con todas las comodidades). En un lugar donde el verano es abrasador y el invierno helado, vivir dentro de la tierra es la opción más cómoda. Si entramos comprobaremos esto, nos invitaran a un té y, obviamente, nos ofrecerán comprar algo de la costura elaborada por estas mujeres, famosas en toda Turquía: un kilim, unos guantes, un sombrero….todo hecho a mano y a mejor precio que en Estambul.
Aparte de los paisajes que nos encontraremos en toda la zona si nos movemos de pueblo en pueblo, hay otra visita que no debemos perdernos: alguna de las ciudades subterráneas, como las de Kaymakli y Derinkuyu, cerca de Nevsehir, dos de las 40 que los primeros cristianos acaso heredaron de los hititas y ampliaron, a resguardo de sus perseguidores, según crecía el catecumenado de su fe. Ciudades transitables aún hoy, linterna en mano, que contaban hasta con veinte niveles de habitabilidad bajo tierra, cocinas comunales, pozas interiores, sistemas de desagüe y corrientes de ventilación, cementerios y mazmorras.
Kilómetros cuadrados de ciudad subterránea, que nos deja con la duda acerca de cómo pudieron construirlas hace tanto tiempo.
Existen otros atractivos en la zona, pero sería demasiado largo describirlos todos. Solo un consejo: vayan a descubrirla, sobre todo si se acercan a Estambul (Ver hoteles en Estambul)
Más información en La capadocia y su paisaje Lunar.


Estuve en octubre en Capadocia con el Circulo de Lectores, una experiencia maravillosa, es una maravilla. Tuvimos un guía maravilloso se llama ATA, y el grupo con el que fui era estupendo, hicimos muy buana amistad. La experiencia fue tan buena que no me importaría volver otra vez, Julia