El enoturismo en España, encuentra en La Rioja una de sus zonas preferidas. ¿Cuales son las razones?. La Rioja cuenta con una historia vitivinícola que se remonta a los tiempos de los romanos. Por entonces, eran los monasterios los principales responsables de la producción. Pero además, la bendición del clima, con influencia atlántica y mediterránea, y los suelos ferrosos y aluvionales han determinado el destino de La Rioja ligado a la producción de vino.
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Las zonas de La Rioja más importantes en cuanto a la producción son las que se encuentran entre los montes Obarenes y la Sierra de Cantabria, y las Sierras de la Demanda. En total, La Rioja suma 43.800 hectáreas de producción, y se producen 4 categorías de vino, determinadas por su tiempo de envejecimiento; vino joven, de crianza, de Reserva, y Gran Reserva. En cuanto a las variedades de vino, en La Rioja se pueden encontrar el Mazuelo, Tempranillo, Garnacha, Graciano, Monastel, Maturana, Merlo y Cabernet Sauvignon entre las tintas, y en las variedades blancas el Malvasía, Viura, Verdejo, Chardonay, Sauvignon Blanc, y Garnacha blanca, entre las principales.
Los Valles de los ríos Iregua, Leza, Cidacos y Alhama, son algunas de las zonas más importantes, que también son ideales para hacer turismo y visitar los viñedos, conociendo de primera mano la producción. En zonas como El Barrio de la Estación de Haro, encontraremos una de las mayores concentraciones de bodegas centenarias de todo el planeta. Además, en La Rioja, existen numerosas actividades de interés ligadas al vino. En bodegas como Catarsis, existe un atractivo de conciertos. Además, está el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco en Briones, y las Fiestas de la Vendimia en Logroño.