Las mas increibles instalaciones de investigación cientifica
La ciencia no sólo nos regala avances que, al menos en la mayoría de los casos, hacen nuestra vida más cómoda y fácil. En otras ocasiones, como en el caso de las instalaciones que vienen a continuación, forman imágenes fascinantes más propias de películas de ciencia ficción. Aquí tienes 5 de ellas:

A 1.000 metros bajo la superficie terrestre de Japón se encuentra la mina Kamioka Mozumi. Nada menos que 12.000 tubos fotomultiplicadores, que son increíblemente sensibles a la luz, cubren por completo las paredes de colosal tanque cilíndrico, el cual contiene 50.000 toneladas de agua de pureza extra. Esta impresionante instalación tiene como función la de detectar los neutrinos que proceden de la desintegración de protones y rayos cósmicos.

La instalación anecoica, diseñada para que tanto paredes, techo como suelo absorban el sonido y las ondas que produce de modo que se crea un espacio sin ecos sonoros, más grande del mundo es la instalación Benefield, situada en California, EEUU. Esta gigantesca cámara anecoica está cubierta de 816.000 elementos fabricados con espuma que absorben la radiación y que tienen forma de cono.

En el laboratorio Nacional Sandia, en Nuevo México (EEUU), existe la “máquina Z”, que es el generador de rayos X más grande que ha inventado el hombre. Aparte de provocar los rayos X como resultado de la colisión de partículas de gas, es capaz de alcanzar unas temperaturas altísimas, llegando incluso a superar los 3,6 millones de grados, más calor que el que supuestamente tiene el centro del sol.

También en Nuevo México, concretamente en la extensa llanura de San Agustín, han levantado una espectacular hilera de 27 radiotelescopios en forma de Y. Este conjunto de antenas forman parte del instrumental de astrónomos de distintas partes del mundo. Cada una de ellas pesa 230 toneladas.

Cuando esta obra esté terminada se convertirá en el mayor colisionador de hadrones, (un hadrón es una partícula subatómica que sufre la fuerza nuclear), de todo el planeta. Su misión será recrear los momentos posteriores del llamado Big Bang, teoría de la gran explosión. Este círculo marca el recorrido del colisionador que, situado a 100 metros bajo tierra, abarca unos 27 kilómetros de circunferencia y que está compuesto por dos túneles que van paralelos, pero que llevarán los protones en sentidos contrarios a una velocidad cercana a la de la luz. Esta descomunal obra humana está situada en Cern, en Suiza pero próximo a la frontera con Francia (ver hoteles en París).
Vía: deputy-dog.com
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