Brasil está llena de maravillosos paisajes naturales que asombrarían a cualquiera. No sólo por sus tupidos bosques, o los que nos ofrece el Amazonas, o por sus idílicas playas sino que Brasil también puede presumir de tener unos impresionantes desiertos en los que, sorprendentemente, hay lagos de agua cristalina.
Estamos hablando del Parque Nacional de Lençois Maranhenses, con más de 155 hectáreas y situado en la costa de Maranhao, y ubicado entre Barreirinhas y Primeira Cruz. Para llegar allí tendrás que hacerlo, o bien por carretera, en un autobús que "sólo" tarda en llegar unas 10 horas, o bien en avión, saliendo de Sao Louis con destino a Barreirinhas.







Chao