Ciudad de una belleza incomparable, cuna de numerosas personalidades y dueña de increíbles parques. Ésa es Viena, capital de Austria, ciudad de historia.
Cuando miramos el trazado de la ciudad, rápidamente notamos que se encuentran dos avenidas circulares que rodean la ciudad. Su fundamento se remonta hacia el siglo XVI, cuando Viena sufría amenazas de constantes invasiones turcas, de modo que se construyó una primer muralla fortificada, la cual ayudó a evitar estos ataques.

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Con el correr del tiempo, la ciudad fue creciendo cada vez más, y las amenazas turcas se habían extinguido, de modo que Viena se expandió fuera de esta gran muralla. Pero este período de bonanza y paz duró solo unos pocos años, dado que a principios del siglo XVIII se tuvo que construir un segundo anillo que cuidara de la ciudad creciente.
Hacia 1857, el Emperador Franz Josef (Francisco José I) aprobó un ambicioso plan de unificación de la Viena antigua, y la Viena periférica, enviando a destruir los muros fortificados, y construir en su lugar, importantes edificios que serían luego el emblema de la ciudad.

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Así es como nació el bulevar Ringstrasse, que hoy en día es visitado por miles de turistas que disfrutan a lo largo de sus cuatro kilómetros de longitud la lujosa arquitectura y los grandes jardines que lo bordean.
Entre estos monumentos históricos podemos encontrar numerosos estilos que se mezclan con el paisaje vienés, como la Catedral de San Esteban(Stephansdom) y el Ayuntamiento, de estilo gótico; la Opera de Viena (Staatsoper) y la Universidad, de estilo neorenacentista; y también el Parlamento, de estilo clásico.
Vía | wien.at
tuve oportunidad de viajar a viena en el 2007, me parecio una ciudad espectacular y sumamente fina y elegante, recorri la ringstrasse y quede impactada con el ayuntameinto, sinceramente es un edificio de estilo gótico verdaderamente bello