Llega el verano, llegan las vacaciones y de la mano los mitos de siempre. Desde que tomamos la decisión de iniciar un viaje de vacaciones, hasta que volvemos a casa, todo ese tiempo intermedio que solemos llamar “descanso” está plagado de mitos y prejuicios que a veces pueden llegar a romper con nuestra idea de diversión y descanso en vacaciones.
¿De qué mitos hablamos? Por ejemplo, que viajar en autobús es torturante.
Tantas horas encerrado en una caja de zapatos con mucha gente, totalmente aburrido, casi que le quitan las ganas a uno de ir a donde quiera que se dirija.
Pero no es más que un mito, un resabio de épocas pasadas en que no existían las modernas compañías de autobuses que existen hoy.
Dentro del mito del autobús están el de que siempre nos pasan la misma película, que obviamente es vieja y ya vimos un millón de veces. Que el sonido ni se escucha, y que no podemos si quiera elegir no verla como para dormir.
Ahora eso ya no pasa, hay empresas con canales propios que permiten seleccionar qué quiere uno ver, con auriculares propios y si uno prefiere dormir, puede elegir escuchar música e ignorar la película.
Incluso hoy en día uno puede estar conectado al mundo a través de internet Wi-Fi. Obviamente, no para seguir en contacto con el trabajo, sino para poder escaparnos hablando con un amigo mientras los dos viajamos, o relatando en Facebook o Twitter cómo es el viaje, o lo que se nos ocurra.
Otro de los mitos del autobús es que es casi una odisea conseguir el billete. Antes sí, pero ahora ya hay tantas facilidades en algunas empresas, que uno puede hacerlo desde el móvil, desde internet, desde un cajero automático.
Hay que demoler los mitos del verano. ¿Qué mitos conoces tu sobre el verano?


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4 Comentarios al Artículo: Los mitos del verano: el autobús