Mundialmente conocida como la culminación del modernismo catalán y como una de las mejores obras del destacado arquitecto Antoni Gaudí, la Sagrada Familia se consagra como uno de los templos más conocidos del mundo, siendo visitada por millones de turistas que se acercan a Barcelona para contemplar la magnífica construcción que aún no se a podido terminar.
Imagen Nina K E
El proyecto comenzó en el año 1882, a cargo de otro arquitecto que había propuesto una edificación de estilo gótico. Curiosamente, Gaudí había presenciado el acto inaugural de la construcción de la Sagrada Familia, ya que en ese momento trabajaba para uno de los colaboradores de la construcción.
El templo comenzó a tener forma, comenzando por la cripta, hasta que su evolución frenó por completo, por graves desacuerdos entre los arquitectos que se encontraban a cargo de la ejecución de la obra, de modo que, se terminó por ofrecer el mando de la construcción a un Gaudí que prácticamente no había realizado ninguna obra de gran peso, ya que en aquel momento solo contaba con 31 años.
De este modo, el arquitecto volvió a replantear todo el diseño del edificio, cambiándole la estética por completo, con excepción de la cripta, dejando su reconocido sello en cada detalle de la construcción, dedicándole prácticamente sus últimos 15 años de vida por entero a la ejecución de la obra, sin contar los 43 años que dedicó al diseño de la misma, los cuales fueron interrumpidos por falta de fondos entre otros problemas económicos.
(Continúa en Modernismo catalán: Sagrada Familia II)