Los viajes en crucero crecen de la mano de la demanda en alza, con una oferta que se diversifica no sólo en cuanto a destinos, sino también en cuanto a las propuestas: trasatlánticos para toda la familia, barcos temáticos, a todo lujo, en territorios extremos como la ruta del Fin del Mundo, entre Argentina y Chile, fluviales por los principales ríos de Europa o por lugares tan exuberantes como el Amazonas.
Imagen Chip Harlan
Si queremos emprender nuestra primera experiencia en cruceros, deberíamos saber que éste tipo de viajes, nos acercan a la idea de que todo es posible: si vivimos en invierno, podremos partir desde un puerto cerca de casa, y estar en pocos días recorriendo paisajes tropicales lejos del frío. Si queremos retirarnos del mundo, haremos puerto en islas remotas donde apenas se intuye la civilización. Todo depende de lo que pretendemos escoger. Por supuesto, una de las regiones más demandadas en cuanto a viajes en cruceros, es el Caribe.
Buen clima casi todo el año, playas de ensueño, y culturas diferentes no es nada que alguien desee subestimar. En otro extremo, podremos sorprendernos por igual tapados de abrigos en un crucero por los fiordos noruegos. El paisaje será deslumbrante, y se verá como de ningún otro modo desde una embarcación. Aún más lejos, son increíbles las rutas hasta la Antártida, en plena temporada invernal en el hemisferio norte. Sin escapar del frío, el verano boreal es la oportunidad de adentrarse en el continente eternamente blanco, con sus paisajes fuera de todo lo conocido.
También, es interesante conocer acerca de las temporadas altas y bajas de cada región en cuanto a la oferta de cruceros. Sobre todo, en temporadas intermedias, las ecuación entre el costo del viaje y la menor cantidad de gente en cada destino suele ser muy afortunada. Sin dudas, un viaje en crucero nos acerca a la idea de concretar nuestro viaje de ensueño. Para finalizar, programar con anticipación, nos beneficiará aún más, sobre todo, al poder disfrutar con tiempo de nuestro viaje en crucero.