Pamukkale, el Castillo de Algodón
Turquía es un país que esconde en cada rincón una maravilla para el visitante que se atreva a salir de la típica visita de la maravillosa Estambul (Ver hoteles en Estambul)y de la sorprendente Capadocia.Así, a media hora de Denizli y a alguna más de Efesos se encuentra una de las maravillas naturales del mundo. Pamukkale, “El Castillo de Algodón” merece una parada, aunque sea corta para vislumbrar su impresionante paisaje blanco y disfrutar de las ruinas cercanas a la localidad.

Desde la época antigua esta localidad ha sido conocida por sus fuentes termales. Una serie de cascadas naturales provocaban la peregrinación de miles de personas para sanar sus dolencias, dada la composición curativa de sus aguas.
Sin bien la localidad en si misma no es gran cosa, en las afueras podemos acudir a estas fuentes. Y no solo por sus cualidades. La acumulación de la cal, gracias a la evaporación del gas carbónico, ha creado una serie de pequeñas piscinas en cascadas situadas en distintos niveles de una espléndido color blanco.

Pamukkale es una joya blanca en medio de Turquía, una joya que, por desgracia, estuvo a punto de estropearse para siempre. Los hoteles situados junto a las termas empezaron a cortar el agua que creaba las piscinas naturales y le daban su color característico. Eso provoco un oscurecimiento de las paredes de estas cascadas.
Por suerte, el gobierno ha empezado a cuidar esto y las piscinas están empezando a recuperar su magnificencia anterior.
Al atardecer, su color se viste de rosa, cuando los últimos rayos del sol tocan la fría piedra caliza. Aún cuando es dura roca la que forma tan impresionante monumento natural, su aspecto es más bien el del frágil algodón, como si la propia piedra estuviese fundida o en estado espumoso.
Aunque esto por si solo ya merecería una visita a la localidad, donde ahí suficientes hoteles, de todos los precios, para quien quiera pernoctar y está espléndidamente comunicada por la excelente red de autobuses turca, también podemos ver diversos yacimientos arqueológicos.

Hierapolis, muy cercana a “el Castillo de Algodón”, mantiene bien conservados sus baños romanos, las termas y el teatro.
La Puerta Monumental se data en la época de Adriano. Pero lo más llamativo es su necrópolis. Esta contiene tumbas, túmulos, sarcófagos, tubas licias con tapas ojivales, tumbas monumentales que tienen el tamaño de una casa, etc. Y es que en este gigantesco cementerio reposan los restos de muchos de los enfermos que acudieron a curarse y no lo consiguieron.
En definitiva, una parada fundamental para los viajeros que pasen por este gran país, ya sea para estar solamente unas horas o para estar al menos una noche
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Comentarios al artículo
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Fecha: January 11, 2008 at 11:46 pm
ALGO EXTRAORDIMNARIO QUE CONOCÍ ES “LO PAGAN” AL SUR DE ESPAÑA










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