Parque Nacional Tayrona: un espectáculo natural colombiano
Al oriente de Santa Marta – vía Riohacha, departamento de Magdalena - entre la Sierra Nevada y las aguas del Mar Caribe, se encuentra el Parque Nacional Tayrona, una reserva natural increíble donde hay una gran variedad de bosques secos y húmedos tropicales, arrecifes coralinos y praderas de pastos marinos. Allí también habitan más de 100 especies de mamíferos entre los que se destacan el tigrillo y el venado y aves tan escasas como el cóndor, el águila solitaria y el águila blanca.

Creado en 1969, el Parque, uno de los lugares más visitados de Colombia, no sólo es naturaleza en su estado más puro: también hay mucha historia. Para la cultura indígena Tayrona, Pueblito o Chairama fue la población más importante de la región. En la actualidad, un camino de piedra conduce a los visitantes hasta esta zona que congrega una serie de terrazas, viviendas y senderos internos. Es un lugar sagrado para las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.
El Parque Nacional Tayrona es un sitio ideal para quienes buscan destinos exóticos y desean tener contacto con un medio nativo. El alojamiento es muy natural: se puede disfrutar de las tradicionales hamacas y acampar entre palmeras con vista a la imponente montaña. Para mayor comodidad, en el sector de Cañaveral hay 14 ecohabs (cabañas que conservan características de la arquitectura tayrona), además de las tradicionales cabañas.
La Cueva de Neguanje, La Isla Aguja y Bahía Concha son escenarios perfectos para la práctica de buceo debido a sus frías aguas llenas de vida submarina. En Arrecifes, situado a 30 minutos a pie de la entrada principal del Parque, los bañistas pueden disfrutar de hermosas playas de aguas tranquilas. En cambio, Cañaveral está lleno de fuertes corrientes pero aquí también la naturaleza permite disfrutar sin temor a la ferocidad del mar en un lugar privilegiado llamado “la piscinita”.
A 90 minutos a pie desde la entrada principal se encuentra el Cabo de San Juan de Guía, lo máximo de la experiencia tayrona en donde se puede observar el contraste de la fuerza del mar con la disposición de los monolitos y la excitante selva tropical. Luego un camino empedrado precolombino une al Cabo con Chairama (o Pueblito) a través de una empinada caminata en medio de la gran vegetación, monos aulladores y árboles de treinta metros que cubren por completo el paisaje.

Al oeste del Tayrona, en el kilometro 56 vía a Riohacha, se encuentra Quebrada Valencia, un pequeño río que desciende hasta encontrarse con el mar. Desde la zona aledaña a la desembocadura del río Palomino (Kilómetro 48 vía a Riohacha) se pueden avistar los picos de la Sierra Nevada.
Antes de emprender el viaje, los turistas deben tener en cuenta una serie de recomendaciones importantes: además del equipo completo para acampar, ropa liviana de algodón, repelente de insectos y protector solar, es fundamental que el visitante esté vacunado, al menos con 10 días de anticipación, contra la fiebre amarilla. Deberá presentar el carnet vigente al ingresar al área protegida. La Cruz Roja Colombiana y el Departamento de Sanidad Portuaria del Aeropuerto El Dorado – Muelle Internacional en Bogotá, son algunas de las instituciones que brindan este servicio.
Para conservar los ecosistemas está prohibido recolectar conchas, corales, piedras, material animal o vegetal del Parque. No se permite el ingreso de aerosoles ni de ningún elemento que se considere contaminante.
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