Pontevedra y su centro medieval
Pontevedra es una de las grandes desconocidas fuera de Galicia, pero en su interior guarda uno de los conjuntos monumentales medievales más importante de la región. Y ésto se lo deben a los romanos quienes crearon la base histórica de lo que hoy es la ciudad. Después, con el paso de los siglos, cuando ya contaba con el nombre de Ponte Veteri, fueron los nobles y los gremios los que le dieron el impulso definitivo creando lo que es hoy su casco histórico.
El centro histórico de Pontevedra (Ver hoteles en Pontevedra) está plagado de plazas históricas y con un encanto especial, como la de A Ferreira, el alma de la ciudad, o la de A Verdura donde tradicionalmente se celebra un mercadillo de hortalizas. Podemos pasear entre plazas y observar con detenimiento los edificios nobiliarios antiguos que nos iremos encontrando, así como pazos barrocos, como los de Méndez Núñez o el Curro Enríquez en la señorial plaza de Teucro.

Capilla A Peregrina - V.Pazos
Y, como no podía ser menos, en una ciudad que parece estar anclada a la Edad Media, podemos respirar por estas calles medievales ese clásico olor a presencia religiosa; ese misticismo que encierra el silencio de los alrededores de las construcciones eclesiásticas. La Iglesia de San Bartolomé tiene una fachada barroca imponente, del siglo XVII, con torres y blasones señoriales. O la capilla de A Peregrina o más en las afueras las ruinas de Santo Domingo del siglo XIII.
Todas son edificaciones que nos encontramos entre plaza y plaza, ya que, por ejemplo, la de San Bartolomé nos la encontramos en el camino entre las plazas A Pedreira y la de A Leña. Pero si de una iglesia en particular hay que hacer mención, esa es la de Santa María en estilo gótico, del siglo XVI.
Por último, la Plaza A Pedreira que se abre fresca hacia el río Lérez, a los pies de un pequeño barrio marinero. Cerca a él se conserva aún la Plaza de Toros, o el Liceo Casino o el Teatro.
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