Punta Tombo, donde ver pingüinos en estado salvaje
Se puede ir Punta Tombo desde la ciudad de Rawson, o desde Trelew, a unos 1400 km de Buenos Aires (ver hoteles en Buenos Aires). Desde la ruta nacional 3 hay un desvío, que recorre unos
Una vez allí hay que abonar una entrada y se nos indica donde comienza el sendero. Un caminito señalizado con piedras blancas que nos indica por donde ir. Tiene unos dos kilómetros de largo. Enseguida vemos a lo lejos la punta que se adentra en el océano azul profundo, pero lo que también vemos enseguida es algún pingüino, alejado del mar. Y es que hay tantos pingüinos allí que para tener su nido algunos deben adentrarse cientos de metros.
Punta Tomo es un lugar donde los pingüinos acuden a criar a sus hijos. Allí vuelven cada año las parejas siempre al mismo nido. Por eso los más cercanos a la costa son los pingüinos de más edad. Los pingüinos que moran allí son el pingüino de Magallánes o patagónico (Spheniscus magellanicus).
El sendero del parque corre entre los nidos, donde podemos ver algunos pingüinos dentro de las madrigueras que cavan, otros parados junto a una mata de pasto que es su nido y lo protege del incesante viento de la zona. Otros están recostados. Pero sin duda, los más divertidos y que se llevan más fotografías de los turistas, son los que caminan. Y es que los padres y madres recorren el trayecto de su nido al mar varias veces al día para buscar comida.
Entonces los vemos que cruzan el sendero de ida y de vuelta. Los guarda parques avisan que cuando un turista ve que un pingüino está por cruzar, hay que detenerse. Ya que algunos son tímidos y no cruzan si hay alguna persona cerca. Otros no tienen problema y cruzan, e incluso se quedan cerca sin quejarse.
El camino nos lleva incluso hasta una saliente rocosa que se adentra en el mar, desde al cual podemos ver la playa, literalmente infestada de pingüinos esperando su turno para adentrarse en el mar, o volviendo.
Consejos
A no olvidarse que los pingüinos sólo van a Punta Tombo cuando tienen que anidar, así que sólo los podemos ver allí de septiembre a abril. Otro consejo que les doy es que se llevan una cantimplora o algo para tomar, porque el viaje se hace cansador entre la arena y con tanto viento se nos seca la boca. Lo mejor para guardar un recuerdo del viaje es tener alguna cámara de fotos que grabe videos, porque son muy graciosos al caminar los pingüinos, como pueden ver en este videito que tomé yo.
Y referente a las fotografías, no se vuelvan locos con el primer pingüino que vean y le hagan cien fotos, ya que luego habrá muchos más, decenas. (Más fotos y videos)
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