El Líbano es un país cuyo potencial turístico está subestimado, Beirut, la ciudad más importante, tiene un ritmo de vida tranquilo y relajado y sus comidas son de excelente reputación. Muchas razones para viajar a Beirut y consejos para disfrutar a pleno de los misterios de esta ciudad.
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Entre las comidas más deliciosas que se pueden probar en Beirut, se cuentan diversos guisos cocinados a fuego lento. Los sabores locales son muy particulares y las comidas de cada día son una ocasión particular de reunión familiar y de relax.
¿Qué es lo primero que hay que hacer cuando se llega a Beirut?
La mejor manera de introducirse en el espíritu de la ciudad es ir al Museo Nacional y al café del Palacio para disfrutar de una maravillosa vista de la costanera. Ir al centro por una caminata o al Club para nadar. Si se cuenta con un poco de tiempo una buena opción para introducirse en el mundo de los romanos en el Líbano es ir a las ruinas romanas que se encuentran en Baalbek, a 3 horas de coche de la ciudad.
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Los que conocen Beirut recomiendan evitar los restaurantes europeos, chinos o japoneses. SI se visita un país de larga tradición culinaria como éste, ¡qué mejor que animarse a probar la comida local!
Más allá de lo que podamos escuchar, o de lo exótico y lejano que nos parezca el Líbano, Beirut es una ciudad que se destaca por su alta seguridad.
Quienes gusten de hacer shopping pueden encontrar en los centros artesanos productos como carteras, sandalias y vestimenta típicamente local y fabricada por artesanos libaneses. Sumado a algunas especies exóticas que complementarán nuestra cocina, no hay mejor suvenir de esta maravillosa ciudad.