Silesia: monumental y natural
Situada en el Sudoeste de Polonia, la región de Silesia está muy cercana a los límites de Chequia y Alemania: Dresden, Berlín, Praga, son importantes localidades que están a poco distancia de esta bella región polaca (Ver hoteles en Varsovia)
Wroclaw es su capital, y la tercera ciudad más poblada de Polonia. Sin embargo, su capital no es reflejo de lo que podemos ver en la región, y es que la ciudad empieza a convertirse ya en una gran urbe centroeuropea, industrial y culturalmente, dejando atrás los ideales de naturaleza virgen, casi sin explotar de las campiñas y montañas que la rodean.
Desgraciadamente, de la Wroclaw del pasado quedó poco tras la Segunda Guerra Mundial, y ahora nos encontramos con una ciudad que intenta compaginar la modernidad de algunos de sus edificios, reconstruidos, con su pasado histórico. Aún así, sigue siendo una ciudad muy agradable de pasear, por sus innumerables puentes sobre el río Odra, y los islotes y parques y jardines que va dejando este río en su curo por la ciudad.
Precisamente en una de esas islas se encuentra la Catedral de Wroclaw, y además el palacio arzobispal y otras iglesias góticas con torres altísimas que se pierden entre las nubes. Es, quizás la zona más monumental de la ciudad, junto a la Plaza del Mercado donde se aglutina la zona más turística de la ciudad: cafés, restaurantes y las casas más ricas y tradicionales. Junto a ellas el precioso Ayuntamiento de la ciudad, y las iglesias de Santa Isabel y de Santa María Magdalena.
Pero Wroclaw es también importante y conocida por su Universidad, y además, por la imponente belleza del edificio universitario, con salas de estilo barroco.
Pero volvamos a la región, Silesia; a sus paisajes meláncolicos; a sus extensas campiñas; a sus trigales; a los recuerdos de su hijo más insigne, Chopin. Unas tierras que en la lejanía se ven arropadas por la bravía belleza de los Cárpatos. El nombre ya evoca tierra de leyendas, de misterios, de miedos ancestrales que se pierden en nuestra conciencia. Y acercándonos a sus montañas nos adentramos en un territorio plagado de castillos, algunos derruidos y fantasmagóricos, y otros que por contra se han reedificados para albergar residencias más modernas.
Y en el camino, podemos hacer un alto por bellos pueblitos históricos, casi medievales algunos, como Legnica, o como Jawor, que tiene aún en pie una iglesia de madera de la época de la Guerra de los Treinta Años. Y, ya en los Cárpatos, la ciudad de Jelenia Gore, la más importante, con un importante centro mitad barroco, mitad medieval. En sus alrededores otros muchos pueblos que jalonan la historia de la zona, y que nos inundarán nuestras fotos en un baile de estilos y ambiente muy distintos…
Una última visita recomendable, si es que ya es complicado elegir entre las muchas poblaciones que existen por la zona, sería el Parque Nacional de Gory Stolowe, famoso no sólo por sus montañas, sino también por sus minas, que son visitables.
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