El submarinismo o buceo recreativo esta de moda. Los precios cada vez más asequibles de los cursos y materiales han hecho de este deporte de aventura una actividad apta para todos los bolsillos. Pero para poder practicar el submarinismo se deben de cumplir una serie de requisitos, que podríamos dividir entre requisitos físicos y legales.
Requisitos físicos. Para practicar el submarinismo hay que saber nadar con soltura y no tener problemas graves de salud, especialmente de corazón, oídos o pulmón que son las partes del cuerpo que más sufren con las inmersiones. En los centros donde se imparten cursos de buceo se nos exigira que aportemos un certificado médico que garantice que no tenemos problemas graves de salud que nos impidan practicar el buceo. En el caso de los buceadores recreativos (que practican el buceo como actividad de ocio) éstos tendrán que hacerse revisiones médicas cada dos años.
Requisitos legales. Existe una normativa del año 1997 por la que para bucear es obligatorio ser mayor de 14 años, tener titulación y un seguro de accidentes y responsabilidad civil, además de ir acompañado de un mínimo de dos buceadores para realizar inmersiones. En cuanto al equipo, es necesario llevar chaleco compensador de flotabilidad con hinchado automático y bucal, botella con sistema de control de presión interior y con dos segundas etapas (aunque lo mejor es llevar dos reguladores independientes, por si falla uno), cuchillo, reloj, profundímetro y tablas de descompresión u ordenador. Legalmente, las botellas de aire comprimido deben revisarse cada cinco años, aunque lo más aconsejable, como obligan algunas comunidades autónomas, es hacerlo cada tres años.


