El tren es el medio ideal para viajar en Europa, y especialmente en Francia, donde las líneas están muy desarrolladas y el servicio es muy eficiente.
Para empezar tenemos que marcar la diferencia que existe entre los trenes de alta velocidad (conocidos como TGV –train grand vitesse-) y los trenes regionales. Sobre los primeros podemos encontrar más información aquí. Los trenes regionales son más lentos y hacen más paradas. Justamente por ello, son los que conectan los pequeños pueblos franceses. Son también más baratos que el TGV y no requieren reservar previamente. Todos los trenes en Francia pertenecen a la empresa SNCF.
Ahora vamos a pasar revista a la información práctica, especialmente útil para quien se toma un tren francés por primera vez. El primer paso es comprar nuestro billete y las opciones ya son muchas: podemos ir a la ventanilla, comprar el pasaje por internet o usar una de las máquinas automáticas amarillas, que están en todas las estaciones.
Imagen Flickr por codybaldwin
Por internet podemos comprar el billete fácilmente y luego ir a retirarlo a cualquier ventanilla (tendremos que hacer las cola, presentar un código de compra y la tarjeta de crédito que utilizamos), o también pueden enviárnoslo a nuestro domicilio (tarda un mínimo de siete días y a veces no planeamos nuestras salidas con tanta anticipación). El sistema es cómodo para aprovechar las ofertas que aparecen en el sitio de la SNCF y para no perder las últimas plazas disponibles. Para quien prefiera una atención más personalizada, acercarse a la ventanilla es una buena opción: será atendido amablemente, asesorado sobre destinos, combinaciones y precios.
El billete de tren nos indicará la hora de partida y de llegada, el número de vagón y asiento, el número del tren y los descuentos asignados si tenemos.
Hay que destacar que los trenes en Francia son muy puntuales y la información siempre está a mano de los usuarios. Cuando lleguen a la estación, consulten en la pizarra de qué vía sale su tren. Y aquí es donde tienen que prestar atención: antes de subirse al tren es necesario pasar el billete por una de las pequeñas máquinas amarillas, “composter” como dicen los franceses. Si no se llega a hacer antes de subir al tren, lo primero que deben hacer es hablar con el guarda.
Imagen Flickr por McIvory
Quienes quieran llevar sus bicicletas deben consultar que su tren esté preparado para ello. En general no hay problemas al respecto.
Mi recomendación es la siguiente: chequen en internet los trenes que quieren tomarse, las combinaciones posibles, los precios diferentes y los horarios. Elijen el que les interese y, o bien lo compran por internet y luego lo van a buscar, o bien van directamente ala ventanilla pero ya sabiendo qué es lo que quieren (acelera el trámite).


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