Caminando por la avenida que bordea el imponente edificio dedicado a Vittorio Emanuele II, nos encontramos con una vereda arbolada que deja entrever algunos escombros de fondo. Grandes columnas perfectamente alineadas, que alguna vez fueron la estructura de un gran edificio se resguardan bajo la sombra de un pilar imponente que deja entrever una fabulosa estatua descansando sobre el mismo. Estamos en Roma.
Se trata de un importantísimo predio que fue construido durante los años 107 y 112 dC. bajo las ordenes del Emperador Trajano, siendo uno de los legados mejor conservados de la historia romana , a pesar de haber sido reutilizada, saqueada, incendiada y olvidada durante muchos años, consagrándose entre los cuatro Foros Imperiales de Roma (Foro de César, Foro de Augusto, Foro de Nerva y Foro de Trajano) el último y el más grande de todos.
El foro en sí está compuesto por una plaza a la cual se accedía a través de un gran Arco y comunicaba a la Basílica Ulpia. También se encontraban en él un templo, dos bibliotecas y la Columna de Trajano. Al mismo tiempo que se construyó este predio, también se proyectó el Mercado de Trajano: una suerte de shopping romano que ayudó a reactivar la economía de aquella época.
La columna
La imponente columna que se alza sobre el predio es lo que mas sorprende a los visitantes. Esta mide unos 38 metros de altura total, y esta compuesta por pesados bloques de mármol tallados, que cuenta las historias de las campañas del glorioso Emperador. Originalmente, esta columna estaba rematada por la estatua de Trajano, pero tiempo después, el Papa Sixto V hizo sustituirla por una estatua de San Pedro mirando hacia el Vaticano, ya que se estaban concluyendo las obras de la famosa Basílica.
Actualmente el Foro está abierto al público y también se puede disfrutar del Museo del Foro Imperial que se encuentra en el predio.



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