¡El tren de Arganda, que pita más que anda! Todos conocen esta famosa frase que identifica a uno de los trenes cuyo recorrido y trayectoria forman parte de la historia de España. Pero el tren de Arganda, quizás lento y poco eficaz, fue parte de un ambicioso proyecto de conectar las ciudades más importante del país conectándose incluso con el Mar Mediterráneo.
Imagen vapormadrid.com
El ferrocarril de Arganda unía Madrid con el pueblo homónimo y sirvió para muchos viajeros hacia fines del siglo XIX.
Actualmente la línea se encuentra fuera de circulación, aunque se hacen viajes turísticos especiales durante la primavera y el otoño. La locomotora que se utiliza para estos viajes es una réplica de la original que fue fabricada en 1927. A veces se la puede ver haciendo maniobras en las vías de trocha angosta camino a Arganda del rey en el metro. El Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid, de la Poveda, conserva uno de los vagones originales del tren restaurado y puesto en funcionamiento nuevamente.
Aparte del tren podemos visitar un museo donde completaremos nuestra visión de la historia que rodea a este patrimonio ferroviario. El viaje en tren dura 30 minutos, y luego podéis tomaros otros 30 minutos para visitar este simpático museo.
Se recomienda reservar (podéis contactar a los organizadores en el sitio web oficial) y llegar temprano para no perder la visita y el viaje.
La visita con el viaje cuesta únicamente 5 euros (los menores que viajen en brazos no pagan billete).
Una aventura diferente para hacer en las afueras de Madrid.