Es uno de los proyectos culturales más importantes de Europa en la última década. El nuevo Museo de la Acrópolis, con una vista inigualable hacia el Partenón, es la novedad y el brillante atractivo de Atenas inaugurado has tan sólo unos días.
Imagen dinstereo
La remodelación del Museo de la Acrópolis, en Grecia, tuvo un costo estimado de 200 millones de dólares y reemplaza al antiguo Museo de la Acrópolis, un pequeño edificio escondido en la roca y en funcionamiento desde el año 1874. El contraste con la nueva construcción es notable: un moderno edificio con mucho cristal, diseñado por el arquitecto Bernard Tschumi. La locación del museo es impresionante, en medio de un sitio de gran valor arqueológico en donde sobresalen las formas geométricas a pocos metros del Partenón, del cual desde el Museo, se obtiene una fantástica vista.
imagen gichristof
El espacio se organiza en cinco plantas con unos 15.000 m2 de superficie. En las salas y galerías de exposición, de gran luminosidad, se pueden observar en exhibición las más importantes colecciones de esculturas del Partenón, incluyendo centenares de esculturas de la Acrópolis. El Museo de la Acrópolis cuenta además con restos arqueológicos descubiertos en excavaciones, cerámicas, bajorrelieves y esculturas antiguas.
Imagen Robw
Para completar la colección, las autoridades apuestan a recuperar algunas piezas pertenecientes a la Acrópolis, y hoy dispersas por distintos museos del mundo, entre ellos el friso del Partenón, hoy exhibido en el Museo Británico en Londres.
Entre otras curiosidades, el diseño del nuevo museo contempla un sistema antisísmico para resguardar las piezas en exhibición en un país que concentra la mitad de la actividad sísmica en el Viejo Continente. Un detalle importante si consideramos que el de la Acrópolis es uno de los museos arqueológicos más importante del mundo.
Ver el sitio oficial del Museo de la Acrópolis



Sería bueno que los ingleses devuelvan todo el material que expoliaron cuando Atenas era una aldéa de 6000 habitantes. En su momento, argumentaron que “En sus manos estaban mejor conservados para la Humanidad”.
Ya no tienen excusa.
Edgardo Maffía – Buenos Aires – Argentina