Una fábrica también puede ser parte de la historia. Testigo de grandes cambios en nuestras sociedades, una vieja instalación industrial se puede convertir con el tiempo, en un espacio histórico, y una verdadera pieza de arqueología urbanística. La fábrica siderúrgica de Völklingen, en Alemania, por su excepcional estado de conservación ya es parte del Patrimonio de la Humanidad, y es un atractivo turístico poco convencional, pero no por ello menos interesante.
Imagen Jean & Nathalie
La siderúrgica de Völklingen es una verdadera reliquia de la era industrial de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Conservada intacta desde entonces, la fábrica nació en el año 1873 para convertirse en la principal productora de vigas de acero del Imperio Alemán. La instalación industrial, funcionó incluso durante la Segunda Guerra Mundial, aunque los trabajadores de entonces, no disfrutaron de las mejores condiciones laborales. Luego de la guerra pasó a manos francesas, quienes llevaron a la fábrica a su punto más elevado de producción con un récord de obreros.
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Durante más de 100 años la fábrica funcionó conservándose intacta desde su inauguración. Cerrada en el año 1986, y declarada Patrimonio Mundial en el año 1994, es hoy un curioso atractivo turístico conocido como la “Aventura del mundo del Acero”. Bajo el nombre de Ferrodrom, los visitantes pueden conocer de un modo científicos, los detalles del procesamiento del acero, con proyección de videos, simulaciones y experimentaciones en vivo.
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Una visita a la fábrica de Völkingen es un viaje a la historia de la industria, y al conocimiento recomendado para grandes y chicos. En la fábrica, todo está dispuesto para aprender y divertirse con total seguridad. En el sitio web se pueden consultar los eventos programados, las exposiciones, así como los horarios de funcionamiento y todos los servicios disponibles.