-    Escrito por gon-2

Vacaciones místicas

A la hora de pasar las vacaciones, algunos buscan huir del ruido y el estrés de la ciudad y disfrutar de unos días de relax. Sirviendo a este objetivo, en muchos países como España o Francia, se pueden encontrar múltiples ofertas para pasar unos días de descanso en monasterios y santuarios habilitados para el turismo.

Fue en 1965 cuando El Vaticano autorizó a las comunidades religiosas a abrir sus puertas al público en general y les permitió asumir la función de hospedería, desde entonces muchos monasterios han habilitado habitaciones o adaptado espacios para recibir visitantes y turistas.

Podemos encontrar a monjas carmelitas, clarisas, monjes benedictinos, cistercienses, dominicos o franciscanos entre los que acogen huéspedes. Cada una de estas ordenes religiosas, tienen unas normas de acogida que debemos respetar. Es habitual que en estos establecimientos no acepten niños, ya que están enfocados hacia actividades espirituales, de estudio o de reflexión y el silencio suele ser una de las normas comunes de la convivencia en estos lugares.

Son muchas las construcciones religiosas que constituyen lugares de peregrinación, y algunas de las ciudades que cuentan con un santuario, han comenzado a organizarse en colaboración con las oficinas de turismo para favorecer la acogida y la información de los peregrinos y de los visitantes. Si buscamos tranquilidad a la hora de pasar las vacaciones, en estos conventos, santuarios o monasterios podremos encontrar durante unos días, la paz y el silencio adecuados para descansar.

Los monasterios y santuarios constituyen un singular destino de vacaciones, aunque no se trata de unas vacaciones religiosas, en ellos, aparte de compartir la vida cotidiana de los monjes, dedicada a la meditación y la clausura, podemos pasear a lo largo de las galerías, claustros, bibliotecas, salas o patios, manifestaciones artísticas que se han conservado a lo largo de siglos de historia.

Este tipo de vacaciones para estudiar, descansar, meditar… por una cuestión de fe o por simple curiosidad, suele tener resultados muy positivos, de hecho, cada vez aumenta más la demanda, se trata de espacios completamente mágicos con una fuerza especial, que nos pueden aportar una serie de sensaciones, que difícilmente encontraremos en nuestra ajetreada vida cotidiana.